Con el 91,9 % de actas procesadas, la candidata fujimorista lidera con el 17 %, mientras Roberto Sánchez consolida su ascenso y pasa a segundo lugar con 12.1 % del electorado. Mientras que Rafael López Aliaga denuncia “fraude único”, exige la nulidad del proceso y convoca a protestas masivas.
Con el 91,9 % de las actas procesadas, una participación del 68 % y 18.586.835 votos emitidos, el escenario electoral se ha decantado. Keiko Fujimori lidera con el 17 % (2.641.881 sufragios), asegurando su pase a la segunda vuelta. Mientras que el giro crucial ocurrió en la madrugada del miércoles, cuando Roberto Sánchez, que el lunes figuraba en cuarto lugar, experimentó una remontada que lo catapultó al segundo puesto con el 12,1 % (1.873.188 votos), manteniéndose estable hasta la noche. Este ascenso rompe el triple empate técnico proyectado por Ipsos al 95,7 %, donde los márgenes de error cruzaban sus opciones con López Aliaga y Nieto.
La cartografía del voto valida esta dinámica. Sánchez se impuso en doce regiones y Fujimori en nueve. Candidatos como López Aliaga van con 11,9 % (1.840.587 votos) y Nieto con 11,1 % (1.716.613), quien triunfó en Arequipa. Hasta el cierre de esta nota se contabilizaron 15.501.498 votos válidos, 2.155.362 en blanco y 929.975 nulos, reflejando un marcado descontento.

Fraude sin fundamento
Otro punto interesante fue que los candidatos, Álvarez y Belmont renunciaron tras ocupar el quinto y sexto lugar, acto acusado por muchos peruanos como una “fragmentación de votos pactada por estos y otros candidatos”.
La calma se fracturó con las acusaciones de López Aliaga, quien denunció un presunto “fraude”. El ex alcalde de Lima, sostuvo que el 13 % de las mesas limeñas no abrieron, perjudicando a más de 100 mil ciudadanos y mermando un 1,25 % de su apoyo. Comparó los hechos con Venezuela, aseguró que “ni una narcodictadura lo ha hecho” y señaló a Piero Corvetto, jefe de la ONPE, como responsable de una manipulación deliberada para alterar el destino del país.
Durante un plantón frente a la sede central del Jurado Nacional de Elecciones, ubicada en Lima, López Aliaga declaró el estado de emergencia y otorgó un ultimátum de veinticuatro horas para anular las elecciones. Además, demandó la renuncia y proceso penal contra Corvetto, amenazando con movilizaciones nacionales
Aunque parezca increíble, su actuar fue respaldado por congresistas y ex candidatos como Wolfgang Grozo y Herbert Caller. “Porky” advirtió sobre una “mafia” que busca inflar sufragios para armar una segunda vuelta artificial y enfrentar a la candidata fujimorista con un radical.
Es por este motivo que la institucionalidad del país atraviesa su desafío más complejo, mientras los organismos electorales ratifican la regularidad del proceso, la polarización y la desconfianza marcan la antesala de la definición final. El Perú requiere ahora más que nunca garantías absolutas de transparencia y diálogo para cerrar el proceso con éxito.
DATO
Hasta el cierre de esta nota, la diferencia entre el 2.° y 3.° puesto era de menos de 33 mil votos.
DATO
Los votos en blanco, representan el 11,6 % del total emitido (2.155.362 de 18.586.835).









