A semanas de las elecciones 2026, crecen las dudas sobre la credibilidad de las encuestas electorales. Hay dudas sobre posibles sesgos, errores previos y la falta de fiscalización del JNE frente a resultados que no reflejarían la realidad.
Faltan dos semanas para las elecciones generales 2026, que se realizarán el próximo domingo 12 de abril, y, como ya es costumbre en cada periodo electoral, las “grandes” encuestadoras juegan su propio partido, poniendo en los primeros lugares a los candidatos de siempre. Lo cual, por obvias razones, genera muchas dudas en la ciudadanía y en buen sector de la prensa, sobre todo en quienes reportamos desde las regiones y tenemos otro panorama de la realidad electoral.
Recordemos el 2021, cuando, previo a las elecciones generales, las encuestadoras de siempre hacían lo mismo: ponían en primer lugar a Keiko Fujimori y detrás al resto. Es más, en sus encuestas Pedro Castillo Terrones aparecía sexto, pero luego resultó arrasando en la primera vuelta con 18.9 % de los votos válidos, muy por encima del 13.4 % que obtuvo Keiko Fujimori en esa ocasión. ¿Qué pasó? La respuesta de las encuestadoras fue que “no tenían mapeado a Castillo”.
¿Un error estadístico? Muy poco probable. Simplemente, una omisión de estas empresas que viven y ganan dinero haciendo este trabajo para terceros.
A pesar de lo evidente, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) no hizo nada por fiscalizar mejor el trabajo de las encuestadoras. Al menos auditorías para verificar que sus resultados sean reales o, siquiera, veraces, basados en la realidad. Por ese motivo, estas empresas, impunemente, vuelven a hacer lo mismo este año.
Vuelven a poner a Keiko Fujimori en primer lugar y luego a Rafael López Aliaga.
Sin embargo, ¿será esta la realidad del pensamiento y sentimiento electoral del país? Desde este humilde medio de comunicación regional pensamos que no.
Y eso se nota en las calles y en las visitas de los candidatos. El rechazo hacia Keiko Fujimori y López Aliaga sigue siendo rotundo en el sur y en muchas regiones del centro y norte. Es evidente que Keiko Fujimori ya no tiene la fuerza de otros procesos electorales: está desgastada, tanto que hizo visitas ocultas a Cusco, Puno y Arequipa; y “Porky” está más lejos aún. A pesar de que en Arequipa tiene un amplio séquito de seguidores, no consideramos que sea la primera fuerza; está lejos. Y así lo han demostrado los dos mítines que dio en la Ciudad Blanca: uno en un teatro cerrado y otro, hace unos días, en un campo de conciertos donde no llegó a llenar ni la tercera parte.
En este medio no vamos a señalar a los candidatos que pensamos que sí están liderando, simplemente porque no queremos que nos tilden ni señalen; pero es obvio y claro para la ciudadanía.
El tema de fondo aquí es: ¿son las encuestas la radiografía real de lo que pasará el próximo 12 de abril? No. Al contrario, lo único que provocan es generar desinformación, confusión y hasta especulación con datos erróneos del proceso electoral.
Urge, por tanto, una reforma de la norma y mayor fiscalización por parte del JNE a las encuestas, con el fin de que estas empresas, que cobran por sus servicios, realicen un trabajo más claro y transparente, para que no vuelva a ocurrir lo de 2021.
CITA
“Las encuestas no reflejan necesariamente el verdadero sentir electoral del país”.
CIFRA
18.9% obtuvo Pedro Castillo en 2021 pese a no figurar en encuestas previas al proceso electoral.
DATO
El Jurado Nacional de Elecciones no realizó auditorías profundas a encuestadoras tras los errores del 2021.








