Cancelaciones masivas por lluvias revelan la precariedad tecnológica del aeropuerto Alfredo Rodríguez Ballón. Expertos denuncian abandono estatal y falta de representación local frente a un sistema de navegación aérea anticuado.
El Aeropuerto Internacional Alfredo Rodríguez Ballón opera hoy como una terminal “doméstica” ya que cuenta con el equipamiento de un aeródromo rural, advierte el especialista en Transporte Elvis Jump. Y las recurrentes cancelaciones por lluvias evidencian su vulnerabilidad estructural, pues funciona con un sistema de aterrizaje por instrumentos de categoría 1, el más básico existente. «Si el piloto no ve la pista a 600 metros, se cancela el aterrizaje. Los instrumentos no lo ayudan más», explicó Jump.
Mientras aeropuertos del primer mundo operan con niebla densa gracias a sistemas de categoría 3, el tercer aeropuerto más concurrido a nivel nacional retrocede. En febrero tres líneas aéreas suspendieron vuelos en la madrugada y luego de las 5 de la tarde debido a la inviabilidad presentada. Lo que provocó que alrededor de 250 vuelos se cancelaran en los últimos meses, según cálculos de Edy Carpio, ex presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de Arequipa (AVIT).
Por otro lado, actualmente el aeropuerto de la ciudad blanca, no realiza vuelos internacionales. Edy Carpio afirmó que el concesionario no hizo gestión alguna para mantener vuelos internacionales.
Pero el problema trasciende lo comercial. Jump revela que Corpac, operador estatal, jamás actualizó la tecnología crítica. «Hasta las luces de balizaje de Arequipa fueron trasladadas a Lima», advirtió.
«¿Por qué el alcalde no exige a Corpac que con una simple lluvia no aterricen? No estamos hablando de niebla extrema», cuestionó Jump. Mientras los ciudadanos arequipeños, quedan varados sin que nadie defienda nuestros derechos. Arequipa, históricamente autosuficiente, hoy sufre un abandono que aísla a su población cada verano.
CIFRA
27 mil 500 son los pasajeros que no pudieron viajar debido a mal clima









