Más allá de quién gane las elecciones, el próximo presidente enfrentará un país en crisis política, económica y de seguridad. Sus primeras decisiones serán clave para asegurar gobernabilidad o repetir la inestabilidad reciente.
Por: Sarko Medina Hinojosa
Todavía no sabemos quiénes pasarán a segunda vuelta. Pero, más allá de quiénes lleguen al balotaje, hay una certeza: el 28 de julio asumirá un presidente o presidenta que enfrentará un país en crisis múltiple. Y las primeras acciones marcarán si el mandato será de cinco años completos o terminará prematuramente, como los últimos ocho.
La primera urgencia será nombrar un gabinete con músculo político real. No cuoteos partidarios ni favores de campaña. El premier debe tener capacidad de negociación con un Congreso bicameral fragmentado, donde ningún partido tendrá mayoría. Se elegirán 60 senadores y 130 diputados y, sin consensos mínimos, cualquier gobierno quedará paralizado en semanas.
La segunda acción: atacar la inseguridad con medidas concretas, no con anuncios. La ciudadanía no aguantará otro gobierno que promete mano dura y entrega estadísticas maquilladas. Necesitamos resultados tangibles en los primeros cien días: reducción visible de extorsiones, presencia policial efectiva, desarticulación de bandas criminales. Sin esto, las protestas serán inmediatas.
Tercero: reactivar la economía sin populismos. El próximo mandatario heredará un país con desempleo alto, informalidad galopante y desconfianza empresarial. Las promesas de campaña chocarán con la realidad fiscal. Deberá explicarle al país, con honestidad, qué se puede hacer y qué no.
Cuarto: recuperar la confianza institucional. En diez años hemos tenido siete presidentes, una cifra que refleja la fragilidad del sistema político. El nuevo mandatario debe demostrar, desde el primer día, que no será uno más en esa lista de gobiernos truncos.
La pregunta no es solo quién ganará. Es si quien gane entenderá que el margen de error es cero; que el país no aguanta otro gobierno improvisado, otro gabinete de amigos, otra promesa incumplida.
La decisión ahora está en quienes pasen a segunda vuelta.
CITA
El país no aguanta otro gobierno improvisado ni promesas incumplidas en medio de una crisis múltiple.
DATO
En los últimos diez años, el Perú ha tenido siete presidentes, reflejando una profunda inestabilidad política.
DATO
El nuevo Congreso estará compuesto por 60 senadores y 130 diputados en un escenario fragmentado









