La inestabilidad política en Perú evidencia un problema estructural que debilita la gobernabilidad. La constante sucesión de presidentes refleja fallas institucionales y una relación conflictiva entre Ejecutivo y Congreso.
La inestabilidad política en Perú evidencia un problema estructural que debilita la gobernabilidad. La constante sucesión de presidentes refleja fallas institucionales y una relación conflictiva entre Ejecutivo y Congreso.
Álvaro Paz de la Barra lidera un partido que promete «fe en un futuro mejor», pero su lista en Arequipa es la más precaria en formación académica aunque seis de sus candidatos son arequipeños, eso no compensa los vacíos formativos.
El partido de raíz bíblica no presenta candidato presidencial y apuesta por perfiles con vacíos formativos. Prometen «forjar cultura cívica» con listas que priorizan la devoción sobre la preparación.
En el Perú reciente, el periodismo de investigación ha revelado escándalos que debilitaron gobiernos antes de la acción de la Contraloría General de la República, evidenciando fallas en los mecanismos formales de control estatal.
El umbral de representación exige cumplir dos condiciones simultáneas: porcentaje de votos y número de escaños. Mientras los partidos individuales requieren el 5%, las alianzas políticas enfrentan un requisito más exigente que se incrementa en 1%.
A dos meses de las elecciones, las redes sociales se convierten en el principal escenario de disputa política. Algoritmos y cámaras de eco moldean percepciones, refuerzan prejuicios y ponen en riesgo el diálogo democrático en el Perú.
En los últimos 15 años, la presidencia del Perú ha estado marcada por destapes mediáticos, vacancias y renuncias. De Ollanta Humala a Dina Boluarte, la constante es una crisis ética que erosiona la gobernabilidad y la confianza ciudadana.
A semanas de las elecciones, la saturación de candidatos, la falta de propuestas claras y la desconfianza ciudadana vuelven a instalar la pregunta de siempre: ¿por quién votamos?
La ONPE llevó a cabo el sorteo para determinar el orden en el que aparecerán los símbolos de cada partido político en la cédula de votación. Con ello se avanza un hito más en el cronograma de las elecciones 2026.
El JNE confirmó en segunda instancia la improcedencia de la lista al Senado por Arequipa de Demócrata Unido Perú, al verificar que el partido no subsanó observaciones dentro del plazo legal ni cumplió requisitos formales exigidos.