Seis máquinas pesadas fueron desplegadas para retirar el lodo y las piedras acumuladas en la vía.
Aunque ya han pasado cinco días desde la reapertura de la carretera, tras el derrumbe que bloqueó durante seis días la Panamericana Sur en el tramo Ocoña–Atico, la respuesta de la presidenta Keiko Fujimori frente a esta emergencia todavía me deja más preguntas que respuestas. Cuando le pregunté directamente por qué el puente aéreo llegó tan tarde, me respondió: “No había helicópteros disponibles y tuvimos que traer de otras ciudades”. Una explicación que puede entenderse desde la logística, pero que no termina de despejar una duda de fondo: ¿por qué, ante una emergencia que mantuvo aislados a cientos de vehículos durante casi una semana, la reacción tuvo que esperar tanto tiempo?
La Panamericana Sur no quedó bloqueada por un simple derrumbe. Fueron 15 derrumbes que afectaron unos 14 kilómetros de carretera entre Ocoña y Atico. Cientos de vehículos quedaron atrapados y miles de pasajeros y transportistas tuvieron que esperar durante días. Yo mismo caminé cerca de ocho horas para llegar hasta los puntos afectados. Allí encontré una carretera convertida en barro, pero sobre todo encontré historias de desesperación.
Para despejar la vía se desplegaron seis máquinas pesadas, entre retroexcavadoras y maquinaria oruga. Mientras removían toneladas de tierra y piedras, los vehículos seguían formando largas filas. Los propios camioneros compartían alimentos y se auxiliaban. Pedro Barreda me mostró su cabina cubierta de lodo después de escapar del huaico. Luis Sulcacontó cómo logró poner su vehículo a salvo al ver venir la corriente.
Pero hubo historias todavía más dolorosas. Luzmila Ricapa, paciente oncológica, caminó durante horas porque sus medicamentos estaban por acabarse. Y María Jesús Rocha Aparcana, de 68 años, murió después de descompensarse cuando intentaba cruzar el huaico junto a su esposo. La ambulancia nunca llegó por la inaccesibilidad de la zona. En ese momento, la emergencia dejó de ser un problema de tránsito y se convirtió en una tragedia humana.
Por eso, la falta de helicópteros no debería cerrar el debate, sino abrirlo. Si no había aeronaves disponibles, ¿qué otras alternativas existían? ¿Por qué una carretera nacional tuvo que permanecer seis días prácticamente aislada? Las emergencias no esperan a que llegue un helicóptero. Mucho menos quienes necesitan medicamentos o atención médica.
Keiko llegó al sexto día y pudo observar de cerca el drama que ya llevaba casi una semana. Pero Atico dejó algo más que barro: 15 derrumbes, 14 kilómetros bloqueados, seis máquinas y seis días de espera. Son cifras que deberían obligarnos a pensar en la prevención y capacidad de respuesta. Porque la pregunta no es solo por qué Keiko llegó al sexto día. La pregunta es mucho más importante: ¿estamos preparados para responder el fenómeno el niño global más brusco de los últimos 40 años, cuando todavía se puede evitar que una emergencia termine convirtiéndose en tragedia?
CITA
“Atico dejó algo más que barro: 15 derrumbes, 14 kilómetros bloqueados, seis máquinas y seis días de espera”.
DATO
La emergencia ocurrió en el tramo Ocoña–Ático de la Panamericana Sur, en Arequipa.
La Asociación de Vivienda Quebrada Honda, en Quequeña, podría enfrentar una millonaria sanción por la…
El candidato a la alcaldía de Cerro Colorado, Hermos Oscco, se corrió ante debate planificado…
La agresión contra un inspector municipal del SIT, quien terminó con el tabique fracturado, provocó…
La posible condena de Juan Gabriel Aguirre Cáceres, acusado del atropelló y muerte del reportero…
120 trabajadores administrativos recibieron un Incentivo Único–CAFAE sin sustento legal. Esto generó un perjuicio de…
Con cuatro votos en contra y dos a favor, el Concejo Municipal de Yanahuara rechazó…