Regiones

Waru waru, vuelven del pasado como solución ancestral frente al cambio climático

Una práctica ancestral de 2 mil 500 años de antigüedad, resurge como la solución frente a los preocupantes pronósticos del Fenómeno de El Niño y el cambio climático, que amenazan con golpear al sector agrícola, fuente de alimentos, empleo y sustento para miles de familias en el sur del país.

Waru waru, es una técnica también denominada camellones o campos elevados que se cree se remonta a la época preincaica con la cultura Pucará, la misma que se desarrolló en el altiplano andino, principalmente en Puno y que se extendió en el sur del Perú. Una práctica que fue dejada por un largo tiempo, hasta que el desastre llegó.

En los años 80 se produjo una fuerte sequía, donde los únicos lugares donde quedaba agua eran las lagunas. Es así que una vez más se replicaron los saberes ancestrales de los antepasados para salvar la siembra. Después de 30 años, la técnica renació en Coata, donde esperan que se preserve por las futuras generaciones.

Hace 30 años, parte del sector agrícola fue salvado por los waru waru, frente a una fuerte sequía.

¿Cómo son y cómo funcionan?

Los waru waru se construyen sobre fuentes de agua. Su estructura dependerá de la forma de la laguna: circular o rectangular. En estos lugares se forman los camellones de tierra y en su superficie se prepara el suelo, se incorpora el abono y se realiza la siembra de la planta. Dichas plataformas elevadas están separadas por canales de entrada y salida que regulan el movimiento de agua.

Además, se tiene los talud y bases que sostienen el sistema, refuerzan la estructura y distribuyen el paso para evitar que se erosione.

Cuando hay sequía se cierran las compuertas para que el suelo se mantenga húmedo. Los canales de agua que rodean los camellones retienen y regulan la humedad, suministrándola de manera constante a los cultivos por infiltración subterránea.

Cuando hay lluvias fuertes se abren para liberar el exceso de agua y evitar inundaciones, con el fin de que las raíces de la planta no se pudran. Además, con las nevadas y granizadas, el sistema absorbe el calor solar durante el día y por la noche, cuando la temperatura baja, el agua libera ese calor acumulado y evita que las heladas quemen los cultivos.

La forma de sistema agrícola dependerá de la fuente de agua, algunos circulares y otros rectángulos.

Una de las virtudes de los waru waru es que la producción es doble y orgánica. La directora de la organización Suma Yapu, Eliana Apaza, manifiesta que en estos espacios fabrican su propio abono natural, por los animales que se acercan a la laguna, sumado a las algas y otros nutrientes que se generan.

Apaza destaca que para sus ancestros esta técnica les permitía generar una autonomía y soberanía alimentaria. “El cambio climático, a veces, es adverso para la agricultura. Hay años fríos y también hay años de sequía, y entre esos cambios climáticos se va erosionando la agrobiodiversidad. La herencia que nos han dejado nuestros pueblos han funcionado en esos tiempos más difíciles”, señala.

El renacimiento

Este proyecto empezó a desarrollarse en junio del 2025 y permitió la recuperación de cinco waru waru en las comunidades de Thunco, Caritamaya, Culta y Curuhuarani, todos ellos ubicados en el distrito de Acora, en la provincia de Puno. Estos sumaron un terreno de 12 hectáreas.

La iniciativa fue seleccionada en el marco de un concurso de World Monuments Fund (WMF) Perú, que es el programa Watch. Cada dos años se hace una convocatoria a nivel mundial de sitios del patrimonio cultural que están en estado de necesidad o requieren atención e inversión. En esa oportunidad fueron más de 200 postulaciones.  

El proyecto se desarrolló en colaboración con la Asociación Suma Yapu Aymara, una ONG indígena, y la Oficina Cultural Regional de Puno. Además, en alianzas con MATER y el Centro Internacional de la Papa (CIP).

“Vimos un sistema agrícola hecho ad hoc para enfrentar los desafíos climáticos del Altiplano y que había este componente tan grande de la agrobiología. El Altiplano es el lugar donde hace 8 mil o 10 mil años se domesticó la papa, es el origen de la papa para todo el mundo”, indicó el director ejecutivo de WMF Perú, Juan Pablo de la Puente.

El vocero detalló que el proyecto se dividió en dos componentes. El primero fue a través de reuniones con las comunidades, entrevistas individuales y talleres para recoger y registrar todo el conocimiento ancestral. El segundo fue rehabilitar y reconstruir los waru waru para el uso agrícola.

Familias de comunidades cuentan con bancos de semillas que permiten producir variedades.

Los pobladores de las cuatro comunidades inmersas fueron clave para la restauración de los camellones sobre las lagunas y el cultivo con bancos naturales de semillas. “Nuestros abuelos como no tenían la tecnología de punta, pensaron en base a esos exámenes de los Fenómenos del Niño y lo que existía en la tierra, qué podemos hacer y construyeron los waru waru. Ahora nosotros los hemos rehabilitado”, contó el presidente de la comunidad Caritamaya, Amador Cóndor.

La primera campaña elegida fue en noviembre del año pasado, con la siembra de papas. ¿El resultado? Se logró la cosecha de casi 200 toneladas de 50 variedades entre dulces y amargas, que se dispusieron para el consumo de la población y una parte para la comercialización.

“Esperemos que se genere una suerte de sostenibilidad para que se siga utilizando los waru waru y captar la atención de entidades privadas y otras instituciones, sobre su importancia y que se sumen en las próximas campañas”, refirió De la Puente.

Se preparan ante el FEN

El fenómeno de El Niño anuncia fuertes impactos sobre la agricultura, fuente de alimento. Es por ello, que las comunidades se preparan.

Hace siglos, trabajan bajo un sistema ancestral biocultural de indicadores climáticos que los ayuda a adaptarse frente a los desafíos de la naturaleza, explica Javier Llacsa, supervisor del proyecto. “Las plantas, las flores, las aves, los insectos, las estrellas, el sol, la luna e incluso sus sueños y el comportamiento de las personas constituyen una seña o indicador de cómo va a ser el clima”, refiere.

Existe un proceso de rotación de los cultivos en base a los indicadores naturales. Si la primero fue de campaña de papas, al siguiente año puede ser quinua o quiwicha, y el tercero de forrajes o habas. Productos que se adaptan a los waru waru.

«Es muy importante el waru waru, porque en caso que va a ser sequía o de repente habrá inundación, entonces va a existir ahí el agua, siempre vamos a tener. Si hay helada, entonces el agua de día se calienta, entonces en la noche ya protege la siembra con esa evaporación del agua. Nosotros estamos preparados», dijo Amador Cóndor.

El calendario empieza en agosto con el pago a la tierra, en noviembre se empieza sembrar la tierra, en diciembre comienza a verdear la planta. Enero y febrero es de aporque, para marzo viene la floración, abril inicia la maduración y mayo es la cosecha. En junio es la selección y si es de papa se prepara para el chuño y en julio es el almacenamiento.  

La próxima campaña, que inicia en noviembre, dependerá de los indicadores naturales.

El legado

Estas comunidades entienden que los saberes ancestrales no son cosa del pasado, son una especie de brújula que los guía para diseñar las soluciones del presente y futuro.

“Se aman las costumbres que nos han dejado, los saberes de nuestros abuelos. Entonces nosotros las mantenemos y vamos a enseñarlas a nuestros hijos y que participen también del waru waru, para que se continúe esos saberes», señaló Amador Cóndor.

Dato

En el 2025, Waru Waru fue elegido por Cultivating Resilience de WMF como uno de los siete proyectos a nivel mundial para rescatar tecnologías milenarias frente al cambio climático.

Cifra

12 hectáreas conforman los cinco waru waru reconstruidos por los comuneros de Ácora.  

Cifra

200 toneladas de papas aproximadamente se cosecharon en la primera campaña. Su siembra empezó en noviembre.

Brenda Flores Castro Márquez

Entradas recientes

Ancalle promete impulsar una Asamblea Constituyente desde Arequipa y usa datos obsoletos

El candidato de Venceremos ofrece convertir la región Arequipa en el motor de una Asamblea…

3 horas hace

Qariwarmi: la diversidad de género que los Incas ya reconocían

Mucho antes de que el debate sobre género adoptara el lenguaje moderno, los qariwarmi ocuparon…

3 horas hace

Yachay, arte con piedras y plata: el emprendimiento de un argentino que se inspiró en Arequipa

Desde Mendoza, Argentina, Franco Emiliano Morán recorrió Latinoamérica hasta llegar a Arequipa, ciudad donde nació…

3 horas hace

Hablando Braavo | Sabor amargo de PISA

Se busca conocer en qué medida los estudiantes, son capaces de utilizar los conocimientos y…

4 horas hace

Meditaciones arequipeñas | La memoria en disputa

Así, Keiko Fujimori entendió que en tanto el antifujimorismo persistiera en recordar, marchar y manifestarse,…

5 horas hace

Choque entre bus y camión deja un muerto y siete heridos en Cusco

El accidente ocurrió durante la madrugada del sábado en el kilómetro 1054 de la vía…

5 horas hace