
El puente fue habilitado el 14 de julio, pese a que la Supervisión recomendara no abrirlo.
La Contraloría General de la República detectó que el puente Arequipa—La Joya fue puesto en funcionamiento pese a que la propia Supervisión de la obra había advertido que todavía no correspondía habilitarlo técnicamente.
El 13 de julio, mediante la Carta N.° 380-2026-SUP-CIA-GRA, la Supervisión comunicó que no correspondía habilitar ni abrir el tránsito vehicular hasta completar todas las verificaciones técnicas. Entre ellas estaban la ejecución de la prueba de carga estática, la evaluación de sus resultados, la revisión del estudio estructural remitido por el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) y la emisión de un pronunciamiento técnico final.
No obstante, la gestión del gobernador Rohel Sánchez puso en funcionamiento el puente el 14 de julio, incluso con la visita del entonces presidente José María Balcázar. Al día siguiente, el ente de control constató que los vehículos ya circulaban sin restricciones. Por si fuera poco, se encontraron trabajos pendientes.
En las juntas de dilatación se identificaron perforaciones de anclaje sin pernos y puntos que no contaban con tuercas. En el tramo ubicado entre las progresivas 19+760 y 19+830, en el margen izquierdo de la calzada, se verificó que 19 de los 33 postes de guardavías metálicos instalados no tenían el dado de concreto. Asimismo, se constató que permanecían pendientes trabajos correspondientes a la instalación de juntas de dilatación en los estribos.
Además, la situación podría dar lugar a la aplicación de penalidades tanto al contratista como a la Supervisión, según corresponda.
DATO
La Contraloría concluye que hubo riesgos para la seguridad vial y la conservación de la infraestructura.






