
Proyecto es ejecutado por el Plan COPESCO,
Ollantaytambo es uno de los principales destinos turísticos del Cusco y una de las puertas de ingreso al Valle Sagrado. Sin embargo, una obra que buscaba mejorar la experiencia de los visitantes y poner en valor sus principales atractivos arqueológicos terminó bajo observación porque su presupuesto casi se cuadruplicó y registra deficiencias advertidas por la Contraloría.
El proyecto pasó de tener una inversión inicial de S/ 4 millones 939 mil a un presupuesto actualizado de S/ 16 millones 209 mil, es decir, el costo aumentó en 228.20%. La ejecución está a cargo del Proyecto Especial Regional Plan COPESCO, organismo perteneciente a la administración del gobernador Werner Salcedo.
La Contraloría, a través del Informe de Hito de Control N.° 004-2026-OCI/0189-SCC, realizó una evaluación entre el 2 y 8 de junio de 2026. El informe revela que, mientras el gasto de la obra avanza rápidamente, los trabajos físicos no siguen el mismo ritmo. A la fecha de la evaluación, el avance financiero era de 88.50% de la inversión total.
En el componente “Acceso Vehicular Pumamarca”, la Contraloría detectó que se registra un avance financiero de 94.36%, pero el avance físico real llega solo al 79.24%. Además, el rubro destinado a la compra de bienes ya habría superado el presupuesto previsto, llegando al 101.12%.

La situación también se repite en el componente “Acondicionamiento Turístico”, donde el gasto acumulado alcanza el 69.21%, mientras que la ejecución física apenas llega al 44.23%. En este punto, el presupuesto destinado al personal también superó lo previsto y alcanzó el 101.26%.
Durante la inspección se detectó falta de compactación en las zonas donde las cunetas tienen contacto con los taludes. Para el órgano de control, esta situación representa un riesgo ante posibles deslizamientos en temporada de lluvias.
Alerta ambiental cerca del río
La revisión también encontró observaciones relacionadas con el manejo de residuos de obra. La Contraloría verificó que material excedente producto de excavaciones fue acumulado en zonas que no estaban autorizadas por el expediente técnico y ubicadas cerca de la faja marginal del río.
El riesgo advertido es que, durante periodos de lluvias, estos materiales puedan ser arrastrados hacia el cauce y generar afectaciones ambientales. A esto se suma el riesgo para la población durante la crecida del río.
El informe también puso atención sobre las condiciones laborales dentro del proyecto. Durante la visita de control se evidenció que los puntos de hidratación para los trabajadores no contaban con agua apta para consumo humano.
Además, la entidad no tenía disponible en obra las constancias vigentes del Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (SCTR) correspondientes al mes de junio de 2026.

¿Quiénes deben responder?
La Contraloría señala que las responsabilidades técnico-administrativas recaen en la administración de la actual gestión regional, encabezada por Werner Salcedo.
Entre ellos figura el residente general de obra, como responsable directo de la ejecución del proyecto; el inspector o supervisor general, encargado de verificar avances y cumplimiento técnico; y el director ejecutivo del Plan COPESCO, Raúl Tagle Sánchez, como máxima autoridad administrativa de la entidad ejecutora.
El informe fue remitido al Plan COPESCO para que adopte medidas preventivas y correctivas frente a las cinco situaciones adversas identificadas.
Dato
Ollantaytambo forma parte del circuito turístico del Valle Sagrado de los Incas y recibe visitantes nacionales y extranjeros durante todo el año.
Dato
La imprimación asfáltica permaneció expuesta durante más de cinco meses, provocando pérdidas parciales del material y afectando la conservación de los trabajos.








