Con más de veintitrés mil votos, el especialista en derecho minero asume su nueva responsabilidad con una propuesta clara: convertir al pequeño minero en empresario formal, con derechos, obligaciones y acceso a mercados.
Nilson Flores Suárez ya no es solo el asesor que acompañó a pequeños mineros informales de Arequipa durante más de una década. Ahora, con su virtual llegada al Senado el abogado nacido en Camaná tiene la oportunidad de llevar al debate nacional las propuestas que defendió con los mineros. Entre 2012 y 2024 trabajó de manera independiente atendiendo casos de derecho minero y relaciones comunitarias, tras formarse en la Universidad Los Ángeles de Chimbote y culminar una maestría en Derecho Constitucional por la Universidad Nacional de San Agustín. Caminó por zonas como Río Grande, Secocha, Urasqui y Alto Molino, escuchando de primera mano las necesidades de quienes viven de la minería artesanal y de pequeña escala. Para Flores, el trabajo dignifica y la meta es clara: no quiere que los mineros sean obreros de por vida, sino que se conviertan en pequeños empresarios capaces de sostenerse por sí mismos y contribuir a una economía nacional más sólida.
Cambios en la formalización

Su propuesta central gira en torno a la formalización integral, un concepto que repite con convicción en cada espacio. Considera que el REINFO (Registro Integral de Formalización Minera), es solo una primera inscripción y no el fin del camino. Lo que realmente necesita el sector es un acompañamiento técnico continuo, acceso a crédito, capacitación en gestión empresarial y claridad en las obligaciones tributarias. Esta visión se alinea con el plan de gobierno de su partido, Buen Gobierno, que plantea la creación de una Agencia Nacional de Formalización Minera con metas claras, la integración de una cadena comercial para que los pequeños productores comercialicen sin depender de intermediarios, y una lucha frontal contra la minería ilegal sin criminalizar a quienes buscan regularizar su situación.
Flores insiste en que las normas actuales son contradictorias y que el proceso debe sanearse con reglas universales, orientadas al bien común y alejadas de cualquier vínculo con la ilegalidad. Priorizando la trazabilidad, la fiscalización responsable y una planificación territorial que evite la concentración de concesiones en pocas manos.
Mineros lo apoyan

Los mineros que trabajaron con él durante años reconocen su dedicación, pero también expresan preocupaciones naturales frente a su nuevo cargo. Germán del Carpio, dirigente de la base minera en Alto Molino, recuerda que desde 2012 Flores los guió siempre hacia la legalidad y les advirtió sobre los perjuicios de los paros prolongados, una postura que se reflejó en la estabilidad de su comunidad. Ahora, con Flores en Lima, Carpio reconoce su preocupación por la falta de asesoría directa, pero confía en que el nuevo senador podrá recomendar profesionales que continúen el trabajo en terreno.
Por su parte, Simón Quispe Torres, presidente de la Asociación de Pequeños Productores Mineros Artesanales y Contratistas del Sector Secocha-Urasqui, valora que un abogado con experiencia real llegue al Legislativo, aunque es realista sobre los obstáculos: sabe qué Flores será solo un voto en un Senado donde otras fuerzas políticas tienen mayor peso y donde históricamente se han aprobado normas que favorecen a las grandes empresas. Aun así, destaca que la propuesta de Flores es sólida porque nace de escuchar a las bases y de entender que el principal freno para la formalización no es la voluntad del minero, sino la falta de espacio legal y el acaparamiento de concesiones por parte de terceros.
El candidato del partido Buen Gobierno dejó claro que no buscará favores para sectores específicos, sino que impulsará normas técnicas, bien fundamentadas y aplicables a todo el país. Reconoce que la administración pública requiere experiencia práctica y que su paso por municipalidades, programas sociales y organizaciones no gubernamentales le ha dado una visión real de cómo funcionan las instituciones.
Pasado naranja
También ha sido enfático al aclarar su historial político, especialmente en lo que respecta a su vínculo con Fuerza Popular. Flores explicó que nunca fue afiliado ni militante de ese partido, sino que su participación en procesos electorales anteriores respondió a un acuerdo institucional. En aquella oportunidad, siendo promotor de la ley de formalización minera y representante del Gremio Nacional de Mineros del Perú, la central minera firmó un convenio con Fuerza Popular para impulsar la inclusión de la formalización en la agenda de gobierno. «Yo participé en la central nacional. Nunca he sido afiliado, ni partidario, ni cosas por el estilo», precisó a este medio.
Con el Senado como nuevo escenario, Nilson Flores enfrenta el reto de traducir años de asesoría comunitaria en leyes viables. Y demostrar que la regularización minera es una herramienta de desarrollo y no un obstáculo burocrático. Mientras tanto, los mineros informales de Arequipa esperan señales concretas. No solo piden discursos, sino acciones que acompañen al minero en cada paso de su regularización, que abran puertas a la comercialización directa y que protejan a quienes trabajan con intención de crecer dentro de la ley.
DATO
Nilson Flores, postuló en el 2011 al Parlamento Andino por el Partido Nacionalista









