
Medida de fuerza fue convocada al frente de la oficina de Sunat.
La escasez de combustible volvió a generar tensión en Puerto Maldonado. Mototaxistas y propietarios de grifos acordaron realizar una movilización conjunta hacia la Sunat este lunes 3 de agosto, desde las 10:00 a.m., para exigir una reunión con las autoridades y solicitar que se incremente el volumen de hidrocarburos autorizado para Madre de Dios.
El acuerdo fue alcanzado luego de un reclamo protagonizado por conductores en el servicentro Humano, ubicado en la Av. Andrés Avelino Cáceres. Los transportistas denunciaron que varios establecimientos no pueden cubrir la demanda diaria, afectando directamente su trabajo.
Responsabilizan al Estado
La presidenta de la Asociación de Griferos de Madre de Dios, Rosa Surco, sostuvo que no es responsabilidad de los empresarios del sector, sino de las restricciones impuestas por el propio Estado.

«Somos la única región del país con cuotas para vender combustible. No somos los griferos quienes provocamos el desabastecimiento, sino el mismo Estado», manifestó.
La dirigente explicó que todos los pedidos son autorizados mediante el Sistema de Control de Órdenes de Pedido (SCOP), administrado por Osinergmin, y además están sujetos a los controles de la Sunat por tratarse de bienes fiscalizados. Actualmente, el tope es de alrededor de 100 mil galones.
Los empresarios señalaron que otra de las dificultades es que están obligados a vender combustible a empresas que cuentan con autorización vigente. Existen usuarios que adquieren hasta 110 galones diarios en contenedores, operaciones que deben atender obligatoriamente, reduciendo así la disponibilidad para el resto de público. Asimismo, rechazaron vinculaciones de abastecimiento a la minería ilegal.
Oleaje anómalo agravó el problema
Los griferos señalaron que la situación también se agravó por los retrasos en el abastecimiento provenientes de la costa peruana. Durante los últimos días, el oleaje anómalo obligó al cierre temporal de instalaciones portuarias y afectó las operaciones de descarga de combustibles, generando demoras en la distribución hacia distintas regiones del país. Petroperú informó que estas restricciones comenzaron a superarse con la reapertura progresiva de los puertos, aunque reconoció que las operaciones de abastecimiento se vieron afectadas.
Incluso la Fiscalía de Prevención del Delito de Tambopata realizó verificaciones en grifos de Puerto Maldonado y constató que algunos establecimientos presentaban desabastecimiento parcial de gasolina y diésel, situación que sus administradores atribuyeron precisamente a retrasos en el suministro desde las plantas distribuidoras.
Transportistas y empresarios coincidieron en que el problema ya no responde únicamente a factores coyunturales, sino a un sistema de asignación de volúmenes que consideran desfasado frente al crecimiento del parque automotor en Madre de Dios.
Dato
La venta de combustibles está sujeta a un régimen de control en Madre de Dios, para evitar su desvío.






