
Tres días antes de morir en un enfrentamiento armado en La Pampa, Joel Córdova Ríos, de 31 años, llegó a Madre de Dios para trabajar como agente de seguridad, según su familia. Sus parientes sostienen que no pertenecía a ninguna organización criminal y que había viajado a la región luego de ser contratado por una empresa privada.
Córdova fue uno de los tres hombres que murieron el 6 de octubre durante un operativo de fuerzas especiales de la Policía en el kilómetro 115 de la carretera Interoceánica, en Inambari. Posteriormente se conoció que era licenciado del Ejército y que había prestado apoyo en operaciones del Frente Policial Vraem. Antes de trasladarse a Madre de Dios también había trabajado como seguridad en una mina formal de Pataz.
Su hermano materno, Manuel Quispe Ruiz, contó que Córdova regresó a Lima y presentó su currículum a una empresa que buscaba personal para trabajar en Puerto Maldonado. Según su versión, la compañía le envió el pasaje y los viáticos y lo contrató inmediatamente.
La familia asegura que llevaba solo tres días trabajando cuando ocurrió el enfrentamiento. También afirma que, tras su muerte, intentó comunicarse con la empresa sin obtener respuesta. Quispe indicó que desconoce incluso el nombre de la compañía que habría contratado a su hermano.
El enfrentamiento ocurrió cuando una brigada policial desarrollaba una operación contra Los Guardianes de La Pampa, organización que las autoridades vinculan con minería ilegal, extorsión, sicariato y cobro de cupos.
Además de Córdova, murieron Renzo Francia Canchari, de 26 años, y Marco Manicuama Salas, de 27. También falleció el suboficial PNP Joel Ríos Coquinche, mientras que su compañero Jacson Nima Zeta recibió un disparo en la cabeza y quedó gravemente herido.

Formación militar
La revelación sobre Córdova abrió nuevamente el debate sobre la presencia de personas con entrenamiento militar en los grupos armados que operan alrededor de la minería ilegal.
Los generales en retiro Eduardo Pérez Rocha y Gastón Rodríguez señalaron que estas organizaciones buscan a licenciados de las Fuerzas Armadas por su conocimiento del manejo de armas, tácticas de combate y seguridad.
El problema tiene antecedentes recientes. En julio, tres suboficiales del Ejército en actividad fueron detenidos durante una intervención contra un grupo armado relacionado con actividades de minería ilegal en Madre de Dios. Dos estaban de vacaciones y otro figuraba con descanso médico.
Ese mismo mes, el Ministerio del Interior informó de la captura de 21 presuntos integrantes de Los Guardianes de La Pampa y la incautación de 19 fusiles y carabinas, ocho pistolas, diez granadas y abundante munición. La institución vinculó a la organización con minería ilegal, extorsión y sicariato.
El nuevo enfrentamiento muestra que, pese a aquellos operativos, grupos armados continúan teniendo capacidad para movilizar hombres con armas de guerra en esta zona de Madre de Dios.
Mientras continúan las investigaciones sobre el enfrentamiento, la familia de Joel Córdova busca esclarecer quién lo contrató, qué labores debía realizar y cómo terminó en el lugar donde ocurrió el ataque.
Dato
Joel Córdova había trabajado anteriormente como seguridad en una mina formal de Pataz.






