
La ruta del oro puneño volvió a estar bajo la mirada de las autoridades luego de que la Fiscalía incautara un lingote valorizado en más de US$ 600 mil que estaba listo para ser exportado hacia la India.
La operación fue ejecutada por la Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delitos de Lavado de Activos, que dispuso la incautación de una barra de oro de 5,31 kilogramos como parte de una investigación contra personas y una empresa vinculadas presuntamente a la comercialización de oro de origen ilícito.
El lingote permanece bajo custodia del Programa Nacional de Bienes Incautados (Pronabi), en una bóveda del Banco de la Nación, mientras continúan las diligencias para determinar la procedencia del mineral y las responsabilidades correspondientes.
Investigación por presunto lavado de activos
El Ministerio Público investiga a Maritza Tapara, Nadya Soncco y la empresa Esfamin E.I.R.L. por el presunto delito de lavado de activos relacionado con actividades vinculadas a minería ilegal.
La Fiscalía analiza si el oro incautado cumplió con los requisitos que acrediten su procedencia legal antes de ingresar al mercado formal. La investigación se encuentra en etapa preliminar y serán las autoridades judiciales las que determinen si existió responsabilidad penal.

Planta de beneficio
La incautación ocurre mientras en la región existe una propuesta para instalar una planta de beneficio aurífero que permita procesar el mineral dentro de Puno.
La iniciativa de la empresa Paltarumi S.A.C. plantea que el procesamiento del oro se realice en territorio puneño, evitando que el mineral sea trasladado hacia otras regiones o al extranjero para su refinación.
Según la empresa, esta medida permitiría incrementar los ingresos regionales por canon minero. Actualmente, Puno recibe alrededor de S/ 9 millones por este concepto y, de acuerdo con sus proyecciones, el monto podría superar los S/ 100 millones si una mayor parte del procesamiento se realiza dentro de la región.
La discusión no es nueva. En los últimos años, investigaciones fiscales y judiciales han revelado casos donde plantas procesadoras fueron utilizadas para dar apariencia de legalidad a minerales provenientes de actividades ilícitas.
Uno de los principales problemas identificados es la dificultad para comprobar el origen real del oro. En algunos casos, la verificación se habría limitado a revisar documentos como el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) o el Registro Único de Contribuyentes (RUC), sin garantizar completamente la procedencia del mineral.
Dato
El Perú es uno de los principales productores de oro de América Latina, pero enfrenta el desafío de controlar la minería ilegal, especialmente en zonas donde la extracción informal tiene una fuerte presencia económica y social.






