
La sequía en el sur no solo destruye cultivos y ganado, también desata emergencias sanitarias.
El Fenómeno del Niño (FEN) no solo trae clima extremo, sino un riesgo inminente para la salud. El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) reveló que más de 4 millones de personas están en riesgo por la falta de lluvias. De ellas, 622 mil 301 habitantes son de 76 distritos del sur peruano y enfrentan un riesgo muy alto. Lo que evidencia las profundas brechas sociales e infraestructurales del país.
Algunos especialistas como el ingeniero Freddy Morán, del CIP Lima, advirtió sobre el impacto desigual del clima: “Por el lado sur peruano lo que vamos a tener es una sequía extrema”. Esta escasez no solo afectará la agricultura y el sustento familiar, sino que comprometerá directamente la salud de millones de personas.
La amenaza del dengue
Con la sequía, las personas se ven obligadas a almacenar agua en recipientes caseros que, con las altas temperaturas, se vuelven criaderos de vectores. Es decir facilita el ingreso de enfermedades. A ello se suma una red hospitalaria deficiente y desabastecida para enfrentar la emergencia.

En Cusco, la escasez hídrica y el calor dispararon el dengue, transmitido por el Aedes aegypti. La Gerencia Regional de Salud (Geresa) de esta región reportó más de 450 casos y un fallecido, concentrando la mayoría en La Convención. Las autoridades piden permitir la fumigación en los hogares, pues persiste la resistencia ciudadana al ingreso del personal de salud. Por su parte, el gerente regional de Salud, Omar Farfán, confirmó planes para garantizar agua en los centros de salud y eliminar criaderos.
En Tacna, aunque todavía no se han registrado casos autóctonos, la amenaza del zancudo se expande rápidamente en sectores urbanos como Pocollay y el centro de la ciudad. El biólogo Javier Villanueva Roque, epidemiólogo de la Diresa Tacna, explicó que el incremento del calor podría favorecer la reproducción del mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya.
“Cuando el termómetro supera los 25 o 26 grados, el mosquito tarda apenas ocho días en desarrollarse”, explicó el especialista. A esto se suma que más del 80 % de las viviendas inspeccionadas rechaza el ingreso del personal sanitario por temor a la delincuencia, un obstáculo que dificulta frenar a tiempo la propagación del dengue.

Enemigos invisibles
En el sector pecuario de Puno, la sequía causó la muerte de ganado por la deshidratación en bofedales. El poblador Virgilio Sucasaire denunció la pérdida total de agua en Gran Chaparral Alvarizani (Quilcapuncu, San Antonio de Puntina), golpeando la economía alpaquera y dejando a la población expuesta a infecciones por ambientes contaminados.
En ese sentido, la Diresa Puno alertó sobre el riesgo de leptospirosis, bacteria transmitida por la orina de roedores en agua o barro. El especialista Henry Blanco señaló a Carabaya y Sandia como zonas de riesgo. A esto se suma el registro de leishmaniasis en la región sur, con 628 casos en Madre de Dios y 320 en Cusco.
En tanto, en Moquegua, la especialista Rosario Ríos enfatizó el peligro de la leptospirosis para trabajadores del campo: “Los agricultores al manipular el agua estancada, al tener contacto con la orina y excremento de los roedores al igual que los comerciantes son los más propensos”.

En la cuerda floja
El panorama más grave está en Madre de Dios, con nueve fallecidos y más de 2 mil 700 casos de dengue. El epidemiólogo Carlos Manrique de Lara advirtió que muchos pacientes llegan graves por automedicarse. A esto se suma puestos de salud inundados por las lluvias como el de Laberinto.
Finalmente, en Arequipa la alarma no solo pasa por los brotes epidemiológicos, sino por la precariedad extrema de su infraestructura de salud. El histórico Hospital Honorio Delgado Espinoza, que atiende a pacientes de todo el sur peruano, cuenta con 66 años de antigüedad y enfrenta graves problemas operativos.
Recientemente, la secretaria general del Sindicato de Técnicos y Auxiliares de Enfermería, Yony Flores denunció una angustiante escasez de oxígeno medicinal debido a deudas acumuladas, una carencia crítica que pone en riesgo mortal a los pacientes en cuidados intensivos en medio de una crisis climática que apenas comienza.


DATO
La situación epidemiológica del dengue en la provincia de La Convención se encuentra clasificada como epidemia.
CIFRA
2 mil 593 casos de dengue se registran en Madre de Dios, siendo la región del sur más afectada por la enfermedad, seguida de Cusco.






