
Dos meses después de que el Hospital Antonio Lorena fuera presentado públicamente como culminado, el establecimiento continúa sin recibir pacientes y ahora tiene una nueva fecha límite: el 8 de noviembre. Ese día está previsto que el consorcio entregue la obra al Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), que posteriormente deberá transferirla al Gobierno Regional del Cusco.
La nueva fecha vuelve a poner en cuestión la ceremonia realizada el 20 de junio, cuando inauguraron con bombos y platillos la infraestructura y el equipamiento del hospital como culminados, con la presencia del expresidente José María Balcázar y el gobernador regional Werner Salcedo.
Ante los cuestionamientos, Salcedo ahora intenta marcar distancia de aquella presentación. El gobernador sostiene que una inauguración no es lo mismo que la puesta en funcionamiento.

» Una cosa es concluir y ya no tener vínculos administrativos sobre todos los financieros con la empresa. Y es por eso que se entregó el hospital, se concluyó.» Afirmó. Según la autoridad se concluyó, sin terminar distintos componentes para que puedan funcionar.
Su argumento también apunta directamente al Gobierno nacional y al PRONIS. Salcedo cuestionó la falta de información sobre la situación real del proyecto y pidió que las entidades involucradas transparenten los pendientes y el cronograma definitivo.
Sin embargo, el nuevo plazo evidencia que la obra todavía no estaba en condiciones de ser puesta en servicio cuando fue presentada como culminada. La propia fiscalización realizada esta semana confirmó que, después de la entrega prevista para el 8 de noviembre, el Gobierno Regional deberá realizar un proceso de revisión y conformidad que puede extenderse hasta 28 días.

Una obra que todavía debe ser probada
El siguiente hito está previsto para el 1 de septiembre, cuando comenzarán las pruebas integrales del hospital. Para ello se requiere una potencia eléctrica de 3.1 megavatios, necesaria para comprobar de manera conjunta el funcionamiento de la infraestructura, los sistemas y el equipamiento médico.
El Gobierno Regional sostiene que en esta etapa deberán verificarse cerca de 19 500 equipos y 10 000 accesorios. Es decir, la entrega física del edificio no significa que el establecimiento pueda comenzar a atender inmediatamente.

También permanecen pendientes documentos relacionados con el ITSE y la conformidad de la obra por parte de la Municipalidad Distrital de Santiago. A esto se suma la necesidad de completar personal especializado para determinadas unidades prestadoras de servicios.
El PRONIS, por su parte, mantiene en su información institucional que el hospital culminó su infraestructura y equipamiento el 20 de junio, pero también registra actividades posteriores destinadas a su puesta en funcionamiento, entre ellas capacitaciones realizadas desde julio.
Del “culminado” al 8 de noviembre
El problema no es únicamente quién tiene la responsabilidad de la nueva ampliación. El punto central es que la población recibió en junio el mensaje de que el Hospital Antonio Lorena estaba culminado, pero semanas después todavía existen pruebas, trámites y procesos pendientes antes de que pueda operar.
Ahora el 8 de noviembre se convierte en la fecha que deberá ser vigilada. La propia fiscalización parlamentaria advirtió que esa fecha no debe convertirse en otra promesa incumplida.
Salcedo anunció reuniones periódicas para evitar nuevas ampliaciones y exigió al PRONIS información sobre el cronograma de trabajo. Mientras tanto, el Gobierno Regional también tendrá responsabilidades una vez que reciba formalmente el establecimiento.

El Antonio Lorena lleva más de 13 años marcado por retrasos y postergaciones. La presentación de junio debía representar el final de esa historia. Sin embargo, dos meses después, el proyecto vuelve a tener una fecha pendiente: 8 de noviembre de 2026.
Dato
El Gobierno Regional aprobó en junio un plan de implementación para la puesta en operación del hospital por S/ 44.8 millones para el periodo 2026-2028.
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