septiembre 16, 2026
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El director de Conservación Amazónica (ACCA), Ronald Catpo, advirtió que la superficie afectada por la minería ilegal en Camanti pasó de unas 100 o 200 hectáreas hace siete u ocho años a más de 2.000 actualmente. El avance alcanza zonas cercanas a los ríos Araza y Nusiniscato.

La minería ilegal ya no sería un problema localizado en algunos puntos de Camanti. Según una alerta lanzada por el director de Conservación Amazónica (ACCA), Ronald Catpo, la actividad habría extendido su impacto a más de 2.000 hectáreas de ecosistemas de alta biodiversidad en este distrito de la provincia de Quispicanchi.

La cifra representa un crecimiento considerable respecto de la situación que, según el especialista, se observaba hace siete u ocho años, cuando la superficie afectada se calculaba entre 100 y 200 hectáreas.

El avance preocupa especialmente en las cuencas de los ríos Araza y Nusiniscato, donde la actividad minera estaría siguiendo los cauces y abriendo nuevas zonas de intervención.

La expansión de la minería transforma áreas de bosque y abre nuevas zonas.

La minería sigue el curso de los ríos

El río Nusiniscato, en Camanti, es señalado como uno de los puntos donde la actividad minera ilegal viene ganando terreno. Catpo advirtió que la extracción no solo implica pérdida de bosques, sino también afectación de ríos, fuentes de agua y otros ecosistemas.

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La preocupación tiene antecedentes. En 2016, Ingemmet ya reportaba problemas de minería ilegal entre el río Nusiniscato y la quebrada Santa Isidora. En esa zona se habían realizado patrullajes con participación de SERFOR, SERNANP, la Policía y la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental. Sin embargo la actividad no desapareció.

Más recientemente, en 2026 autoridades encontraron la presencia de retroexcavadoras y campamentos mineros en sectores cercanos al río Araza. Imágenes satelitales muestran que la actividad avanza siguiendo los cursos de los ríos hacia zonas boscosas.

Camanti forma parte de una zona amazónica de gran importancia ambiental. En 2024, el Gobierno Regional del Cusco y ACCA impulsaron una propuesta para establecer un Área de Conservación Regional que abarcaría más de 90.000 hectáreas.

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La propuesta busca proteger bosques de yungas, bosques nublados y bosques húmedos montanos, ecosistemas que albergan especies como el oso de anteojos, jaguar, mono choro, tapir, hormiguero gigante y tigrillo.

El río Nusiniscato es uno de los sectores de Camanti donde se ha advertido el avance de la actividad minera ilegal.

La presión minera se suma a otras amenazas, entre ellas la tala y la ocupación de bosques. ACCA ya había identificado a Camanti como una de las zonas de la región Cusco afectadas por el avance de la minería aurífera. Un reporte de la organización registró más de 500 hectáreas deforestadas en áreas superpuestas con concesiones mineras.

Piden operativos de gran escala

Frente al avance de la actividad ilegal, Catpo planteó una intervención directa del Gobierno Nacional con participación de la Policía, la Fiscalía Ambiental y las entidades encargadas de proteger los recursos naturales.

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El especialista propuso realizar operativos de gran escala, similares al Operativo Mercurio ejecutado en Madre de Dios, y no intervenciones aisladas que permitan el posterior retorno de los mineros.

La preocupación es que, si la expansión continúa sin una respuesta sostenida, nuevas áreas de bosque y fuentes de agua puedan quedar comprometidas.

Camanti alberga bosques de yungas, bosques nublados y bosques húmedos.

La minería ilegal en Camanti no es reciente. Un estudio de ACCA sobre minería aurífera en la Amazonía peruana estimó que entre 2017 y 2019 la deforestación minera alcanzó unas 382 hectáreas en el distrito.

Dato

En 2018, un reportaje de Mongabay registró 439 concesiones mineras en el distrito y señaló que las primeras maquinarias para extracción ilegal comenzaron a ingresar a los bosques desde aproximadamente 2008.

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