
El arzobispo metropolitano del Cusco, monseñor Richard Daniel Alarcón Urrutia, falleció el viernes 30 de octubre de 2026, tras afrontar una enfermedad oncológica durante aproximadamente dos años. Sus restos fueron trasladados a la Basílica Catedral del Cusco, donde cientos de fieles, sacerdotes y representantes de comunidades participan en las ceremonias de despedida. El entierro se realizará este domingo 1 de noviembre, a las 11:00 de la mañana, en la cripta del templo.
El sacerdote Julio Velasco Paz, director de Comunicaciones del Arzobispado, informó que este sábado 31 de octubre las actividades religiosas se retomaron a las 9:00 de la mañana con una oración. Desde las 10:30 se celebrarán misas cada hora y media hasta las 7:00 de la noche, con participación de parroquias, comisiones pastorales y hermandades.

El féretro permanece a los pies de la imagen del Señor de los Temblores, patrón jurado del Cusco. Entre quienes acudieron a despedirlo estuvieron alrededor de 50 integrantes de la nación Paruro del Señor de Qoyllurit’i, quienes le rindieron homenaje con danzas tradicionales, música y el sonido de pututos.
Su última ilusión
La muerte del arzobispo ocurrió cuando faltaban poco más de dos semanas para la anunciada visita del papa León XIV al Cusco, prevista para el 15 de noviembre. El padre Manuel Bravo Álvarez, quien lo acompañó durante su enfermedad, recordó que Alarcón Urrutia mantenía la ilusión de recibir personalmente al pontífice.
Según relató, el religioso esperaba saludar al Papa en el aeropuerto Alejandro Velasco Astete y acompañarlo hasta Saqsayhuamán. Era un encuentro especialmente esperado, debido a que su tratamiento médico le había impedido viajar anteriormente a Roma.

Pese a las complicaciones de salud, el arzobispo continuó visitando parroquias y comunidades, destacó Bravo Álvarez. Este 2026 había celebrado 25 años de consagración episcopal y se preparaba para cumplir 50 años de vida sacerdotal el próximo 8 de diciembre, aniversario al que ya no pudo llegar.
Sucesión
Mientras la Iglesia cusqueña organiza las últimas ceremonias de despedida, también se prepara para la transición en el Arzobispado. Monseñor Lizardo Estrada Herrera, obispo coadjutor del Cusco, se encuentra en camino a la ciudad para asumir la sucesión de Alarcón Urrutia.
Velasco Paz aseguró que los preparativos para la anunciada visita de León XIV continuarán pese al fallecimiento del arzobispo. Asimismo, informó que se remitieron los reportes correspondientes a la Conferencia Episcopal Peruana y a la Nunciatura Apostólica.
El duelo también se extendió a las autoridades locales. El alcalde provincial del Cusco, Luis Beltrán Pantoja Calvo, anunció que las banderas del Perú y del Cusco permanecerán a media asta en la Plaza Mayor en señal de respeto.
En medio de las ceremonias fúnebres surgieron pedidos para suspender las celebraciones de Halloween en la Plaza Mayor. Sin embargo, hasta el momento no se ha informado de una disposición municipal que ordene cancelar esas actividades.
Dato
El sepelio de monseñor Richard Daniel Alarcón Urrutia será el domingo 1 de noviembre, a las 11:00 de la mañana, en la cripta de la Catedral del Cusco, donde descansan otros arzobispos de la jurisdicción.







