Pacientes denuncian el desabastecimiento de bolsas de diálisis. Mientras el hospital admite limitaciones en stock, en el Iren Sur el equipo de radioterapia permanece inoperativo debido a su obsolescencia.
“Nos estamos hinchando, ya no podemos respirar, sentimos que nos vamos a morir”, advierte Deysi Ocsa Tancallo, paciente diagnosticada con insuficiencia renal desde hace ocho años. Ella describe el impacto inmediato debido al desabastecimiento de bolsas de diálisis en el Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza, el principal hospital de referencia de la región.
Su caso no es excepcional. Alrededor de 20 pacientes con enfermedad renal crónica denunciaron que, desde hace aproximadamente un mes, no reciben con regularidad las bolsas de diálisis peritoneal, un insumo indispensable para sustituir la función de sus riñones.
Precisamente, la diálisis peritoneal es un procedimiento médico que utiliza una solución especial contenida en bolsas estériles para eliminar toxinas, exceso de líquidos y desechos metabólicos del organismo. Este líquido se introduce en la cavidad abdominal y, a través del peritoneo, filtra sustancias que de otro modo se acumularían en la sangre, poniendo en riesgo la vida del paciente.

Puede causar la muerte
Sin este tratamiento continuo, el cuerpo entra en un proceso de intoxicación progresiva. La acumulación de líquidos provoca edemas visibles —hinchazón en piernas, rostro y párpados—, mientras que el exceso de toxinas puede afectar órganos vitales, generando dificultad respiratoria, alteraciones cardíacas e incluso la muerte.
Deysi Ocsa advierte que ya experimenta estos síntomas. La falta de bolsas de 2.3 litros que requiere su tratamiento derivó en una reducción forzada de sus recambios diarios. Esto compromete directamente su estabilidad clínica. Lo grave es que estos insumos no se consiguen en farmacias privadas, por lo que dependen exclusivamente del abastecimiento hospitalario.
Policarpio Gutiérrez Ramos, otro paciente con el mismo diagnóstico, describe el deterioro que atraviesa su organismo. “Me estoy hinchando, la cara también”, afirma. Y es que su vida depende de ese tratamiento que ha seguido durante nueve años sin interrupciones, hasta ahora.

Niegan desabastecimiento
Desde el hospital, el director adjunto José Tanco Urday sostiene que no existe un desabastecimiento total. El galeno asegura que cuentan con 4 mil bolsas de 1.5 litros y que recientemente obtuvieron 240 bolsas de 2.3 litros mediante un préstamo de otros establecimientos de salud. Esto mientras se concreta la adquisición de un lote de bolsas de diálisis mediante un concurso público.
Sin embargo, el propio funcionario reconoce que el stock disponible no corresponde a las necesidades específicas de todos los pacientes. La diferencia entre presentaciones —1.5 y 2.3 litros— no es menor. Cada paciente tiene indicaciones médicas personalizadas según su condición, y un cambio inadecuado puede afectar la eficacia del tratamiento.
Además, el proceso de compra aún no se concreta. La licitación está en proceso de convocatoria. Esto implica que la solución estructural podría tardar semanas, un plazo que contrasta con la urgencia clínica de quienes requieren el tratamiento de forma diaria o incluso varias veces al día.
La crisis en el Hospital Honorio Delgado no es un hecho aislado. Coincide con otros problemas recientes, como la suspensión de cirugías de alta complejidad por fallas en equipos, lo que refuerza la percepción de un sistema tensionado tanto en infraestructura como en insumos básicos.


Iren Sur en crisis
El escenario se agrava tan solo con voltear la mirada al Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas del Sur (Iren Sur). Allí, el equipo de radioterapia permanece inservible, afectando la atención diaria de al menos 50 pacientes oncológicos. Se estima que nuevamente entre en operatividad el 4 de mayo, aunque todo depende de las gestiones del Gobierno Regional de Arequipa (GRA) para reemplazar las piezas dañadas.
El equipo médico permite dirigir radiación de alta precisión hacia tumores, destruyendo células malignas mientras se protege el tejido sano circundante. Componentes como la micro multilámina, sistemas de verificación en tiempo real y los filamentos de generación de rayos X son los que se malograron desde hace 12 días.
Según el jefe de Radioterapia, Eduardo Ocampo Díaz, la falla responde a piezas en obsolescencia que debieron reemplazarse hace más de seis meses. La interrupción no solo retrasa diagnósticos y tratamientos, sino que puede reducir la efectividad terapéutica, especialmente en cánceres agresivos.
Así, mientras pacientes renales enfrentan la acumulación de toxinas por falta de insumos, pacientes oncológicos ven interrumpidas terapias que buscan frenar el avance del cáncer. Dos crisis distintas, pero con un mismo denominador. Hoy, los pacientes del sector salud se debaten entre la vida y la muerte y están abandonados a su suerte.
DATO
El nosocomio se encuentra en la etapa de elaboración de bases para el concurso Público de adquisición de bolsas de diálisis.
CITA
«Hemos adquirido las bolsas de diálisis en calidad de préstamo para no desatender a los pacientes», director adjunto, José Tanco.









