Una columna cuestiona el alza del pasaje y el trato de los transportistas hacia los usuarios en Arequipa, señalando que la subida de tarifas no tendría justificación real pese a la crisis del combustible.
Una columna cuestiona el alza del pasaje y el trato de los transportistas hacia los usuarios en Arequipa, señalando que la subida de tarifas no tendría justificación real pese a la crisis del combustible.
Calles llenas de gente esperando transporte que nunca llega, paraderos abarrotados y ciudadanos caminando kilómetros para llegar a su destino.
El uso de megáfonos por conductores de microbuses y ómnibus en Arequipa genera contaminación sonora y evidencia la falta de control en el transporte público, donde muchos choferes conducen, cobran pasajes y anuncian rutas al mismo tiempo.
Un presunto sorteo de electrodomésticos y otros regalos en la campaña de Lily Juárez en Arequipa genera críticas por posibles prácticas clientelistas y pedidos de investigación al Jurado Electoral Especial de Arequipa.
Una carta íntima y desgarradora narra la breve vida de Dominic Vincenzo, un bebé prematuro que luchó tres días por vivir. Su padre recuerda cada instante y transforma el dolor de la despedida en un testimonio de amor eterno.
Arequipa elegirá seis diputados y un senador en los próximos comicios. En una contienda marcada por alianzas estratégicas, cambios de partido y el peso de la valla electoral, los candidatos buscan asegurar un escaño en el Congreso.
Los contratos ley firmados para la explotación del gas de Camisea garantizaron estabilidad a inversionistas, pero también abrieron un debate sobre soberanía energética, masificación del gas y el modelo económico que prioriza exportaciones sobre el consumo interno.
La interrupción del ducto gasífero dejó al descubierto la dependencia del Perú del gas de Camisea. El desabastecimiento provocó alzas abruptas en combustibles y balones de GLP, generando incertidumbre, críticas a la gestión estatal y llamados a actuar con responsabilidad.
Resulta que toda la ayuda humanitaria que diversas organizaciones y asociaciones hicieron llegar al municipio para distribuirla entre las decenas de familias damnificadas fueron aglomeradas y apretadas en improvisados almacenes.
La tragedia en Arequipa no fue producto del azar, sino de años de permisividad y falta de planificación. Las torrenteras, convertidas en espacios estrechados por edificaciones, reclamaron con violencia el cauce.