
Las largas filas de vehículos en los grifos de Tacna son la primera señal de un problema que comenzó lejos de la ciudad. El bloqueo de la Panamericana Sur en el sector de Ático, en Arequipa, que lleva cinco días, ya está interrumpiendo el traslado de cisternas con Gas Licuado de Petróleo (GLP) hacia el sur del país.
La interrupción de la carretera, provocada por huaicos, derrumbes y desprendimientos asociados a las lluvias, ya lleva cinco días y mantiene afectado el tránsito entre ambos puntos. La emergencia ha obligado incluso a desplegar un puente aéreo para atender a personas que permanecen varadas en la zona.

El impacto empieza a extenderse por la cadena de abastecimiento. En Tacna, varios grifos ya agotaron sus reservas de GLP y los pocos establecimientos que todavía cuentan con combustible concentran a decenas de vehículos.
La provincia de Tacna cuenta con 24 grifos autorizados para comercializar GLP vehicular, cuyos precios son reportados al Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin). En el actual escenario, la disponibilidad dejó de ser uniforme entre los establecimientos.

Entre los puntos que todavía registran stock limitado o una alta demanda se encuentran el grifo La Esperanza, ubicado en la avenida Municipal, en Gregorio Albarracín, y el Repsol de la avenida Bohemia Tacneña. En otros establecimientos de las avenidas Cristo Rey, Jorge Basadre y el Parque Industrial ya se reportaba ausencia del combustible.
La diferencia con otros combustibles es clara. El petróleo y la gasolina que ingresan a Tacna a través del puerto de Matarani continúan llegando con normalidad. El problema se concentra en el GLP, cuyo abastecimiento depende de una ruta terrestre que está siendo interrumpida en el sur de Arequipa.
La presión sobre los precios
El desabastecimiento también comienza a generar presión sobre el precio del GLP vehicular. Transportistas consultados en Tacna señalaron que el galón, que normalmente se encontraba entre S/7.40 y S/7.80, ahora es ofrecido entre S/8 y S/8.40, mientras que en algunos establecimientos habría llegado hasta S/9.
La preocupación aumenta porque la emergencia vial todavía no tiene una solución definitiva. Mientras continúen las restricciones en la Panamericana Sur y las condiciones climáticas dificulten los trabajos, las reservas de los grifos seguirán reduciéndose.
El problema ya no es solamente para quienes utilizan GLP para movilizarse. El mismo combustible también es utilizado por miles de hogares para cocinar, por lo que una interrupción prolongada del suministro puede trasladar el impacto desde los grifos hasta las familias.
En Arequipa, donde el desabastecimiento ya se hizo visible, el balón de gas de 10 kilogramos llegó a comercializarse entre S/52 y S/53 en algunos distritos, según reportes publicados en los últimos meses.
Esto permite advertir un escenario que todavía no se ha concretado en Tacna: si la interrupción del transporte de GLP se mantiene, la reducción de las reservas podría terminar presionando también el precio del balón de gas para uso doméstico.
Una emergencia en la carretera
El origen del problema está a cientos de kilómetros de Tacna. Desde el 16 de agosto, huaicos y derrumbes mantienen interrumpido el tránsito en distintos puntos de la Panamericana Sur entre Ático y Ocoña. Los sectores más afectados incluyen Quebrada Honda y otros tramos donde el lodo y las rocas cubrieron la plataforma vial.
Al cumplirse cinco días, la emergencia dejó no solo vehículos y pasajeros varados, sino también dificultades para trasladar combustible y otros productos. Las estimaciones iniciales hablaban de miles de personas afectadas por la interrupción de la vía.
El Gobierno finalmente activó un puente aéreo para apoyar a los afectados y desplegó helicópteros y patrulleras ante la magnitud de la emergencia.
Dato
60% de los grifos de glp en tacna están desabastecidos.






