
Padres están preocupados por la situación en la que Buenaventura deja a sus hijos.
La Institución Educativa Fiscalizada N° 41505 de Orcopampa, en la provincia de Castilla, dejará de existir a partir del año escolar 2027. Esto fue confirmado por la Gerencia Regional de Educación (GREA) tras varias gestiones de la empresa minera Buenaventura. Lo más grave es que la compañía no dejará de operar en la zona.
El colegio fue levantado en 1972 para atender a los hijos de los trabajadores de la empresa, que opera en la zona desde hace más de cinco décadas. Durante generaciones, el plantel funcionó bajo la figura de Institución Educativa Fiscalizada (IEF), un régimen en el que una empresa privada asume como entidad promotora el sostenimiento del servicio educativo, mientras el Estado supervisa su funcionamiento.
No obstante, desde el 6 de abril, Buenaventura solicitó convertir el colegio en una institución pública. La GREA, sin embargo, declaró improcedente el pedido, argumentando que la norma exige que al menos dos terceras partes (66.6%) de los alumnos provengan de la comunidad o poblaciones aledañas, mientras que los informes técnicos de la UGEL Castilla determinaron que ese porcentaje apenas llegaba a 12.41%.
Un mes y medio después, el 19 de mayo, la minera corrigió el error material de digitación en el texto original y, además, aseguró la culminación del año lectivo 2026. De ese modo, precisó que el actual año escolar debía completarse con normalidad antes del cierre definitivo. Entonces, la GREA aceptó el cierre del colegio.
Ahora, la compañía Buenaventura sostiene que buscará insertar a los alumnos en la oferta educativa pública de la zona. Sin embargo, integrantes de la Asociación de Padres de Familia (APAFA) señalan que este año realizaron trabajos de mantenimiento y mejora en la infraestructura del plantel, confiados en que su funcionamiento estaba garantizado al menos hasta 2027, sin que la empresa les advirtiera del proceso de cierre que ya estaba en marcha desde abril.
Dato
La GREA identificó tres colegios para reinsertar a los estudiantes desde el próximo año, pero los padres de familia rechazan esta decisión.






