
Obra esta prevista que concluya en octubre, pero presenta un retraso en el avance físico.
La construcción del parque recreacional de la urbanización Ciudad Nueva, en el distrito de San Miguel, provincia de San Román, enfrenta una serie de observaciones técnicas y administrativas. El Informe de Hito de Control N° 026-2026-OCI/0465-SCC, realizado en julio de 2026, permitió identificar ocho situaciones adversas que ponen bajo cuestionamiento la calidad de los trabajos y el cumplimiento de las condiciones previstas para el proyecto.
La obra es ejecutada por administración directa por la Municipalidad Distrital de San Miguel y cuenta con un presupuesto de S/ 5 millones 855 mil 772. Los trabajos comenzaron el 6 de marzo y tienen un plazo de 210 días calendario, con una fecha prevista de culminación para el 1 de octubre de 2026.
Materiales expuestos y daños
Uno de los hallazgos que más llama la atención corresponde al acero utilizado en la construcción. Durante la inspección, la comisión de control encontró barras colocadas directamente sobre el suelo y expuestas a la intemperie, las cuales presentaban signos de oxidación.
El informe también advierte sobre las condiciones de almacenamiento de otros materiales empleados en la obra.

Además, las observaciones alcanzaron las estructuras ya ejecutadas. En el Bloque B se identificaron fisuras en los sardineles de concreto asociadas la ausencia de juntas de dilatación.

No cumple cronograma
El proyecto también presenta un retraso considerable. Al cierre de junio, registraba un avance físico de apenas 23,10 %, cuando de acuerdo con el cronograma debía alcanzar el 76,92 %.
La diferencia de más de 53 puntos porcentuales representa un riesgo para el cumplimiento del plazo contractual y podría comprometer la culminación del parque en la fecha prevista.
Más observaciones
Durante la visita también se observaron pilas de cemento de hasta 17 bolsas, pese a que el límite señalado en el informe era de 10 bolsas.
Asimismo, se detectó que 60 reglas de aluminio no se encontraban en el inventario del almacén. De acuerdo con la información recogida por la comisión, estos materiales habrían sido entregados a otra obra, denominada “Santa Liria”, como un préstamo verbal, sin un acta o documento que acreditara su salida.
También se encontraron listones de madera cuyas medidas no coincidían con las especificadas en la orden de compra destinada a los moldes para encofrado.
Personal no cumpliría requisitos
Las observaciones no se limitaron a los materiales y trabajos ejecutados. La Contraloría también cuestionó el cumplimiento de los requisitos del personal considerado clave para la obra.
Según la documentación revisada, el residente acreditó 1,38 años de experiencia específica y el supervisor 1,32 años, frente a los cinco años exigidos en las condiciones señaladas en el informe.
Además, dos especialistas figuraban como “no habilitados” en la consulta realizada al Colegio de Ingenieros del Perú. Se trata de Patricia Geraldine Salas Ccori, especialista en seguridad, y Wilson Mayta Mamani, especialista en calidad.
El órgano de control también observó que el profesional asignado al área de calidad es ingeniero geólogo y cuestionó que su formación corresponda con el perfil técnico requerido para dicha función.
La inspección encontró además condiciones que podrían poner en riesgo a los trabajadores. Se observaron labores a más de 1,50 metros de altura sin líneas de vida y barras de acero expuestas sin protección en sus extremos.
Las ocho situaciones adversas fueron comunicadas al alcalde Cristin Nicolás Mamani Mamani, titular de la Municipalidad Distrital de San Miguel para que adopte las medidas correctivas correspondientes.
Dato
Contraloría también detectó la quema de residuos sólidos dentro del espacio donde se ejecuta la obra.







