
El trayecto, que dura siete minutos, ahora implica largas esperas.
La intensa congestión vehicular en Ollantaytambo (Cusco) viene complicando el acceso de cientos de turistas que se dirigen a Machu Picchu. Esto se debe a la disposición de rutas alternas, por la ejecución de obras viales. La situación preocupa a operadores turísticos y visitantes por los retrasos que ocasiona.
Transportistas reportaron esperas de hasta dos horas y media para ingresar o salir del distrito. Algunos viajeros incluso descendieron de los vehículos y caminaron con sus equipajes para no perder el tren. «Llevamos dos horas y media parados. Ya es el colmo», expresó uno de los afectados.
El problema también impacta los recorridos por el Valle Sagrado de los Incas. Los operadores explicaron que los circuitos tienen horarios ajustados y cualquier retraso obliga a reducir el tiempo de visita o eliminar algunos destinos del itinerario. Esto afecta la experiencia a atractivos como Pisac, Urubamba, Maras, Moray y Ollantaytambo.
Desde el Comité de Servicios Integrados Turístico Culturales advirtieron la imagen de la región podría verse perjudicada. También señalaron que muchos visitantes no logran aprovechar completamente el Boleto Turístico del Cusco.
Frente a ello, Rosendo Baca, gerente regional de Comercio Exterior, Turismo y Artesanía (Gercetur), anunció la instalación de una mesa técnica para el 15 de agosto con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el municipio de Ollantaytambo y representantes del sector. Entre las medidas propuestas figuran restringir el paso de vehículos pesados, habilitar zonas de circulación provisionales y controlar el polvo generado por las obras.
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«Esperamos que después del 15 podamos tener acuerdos concretos para mejorar esta situación», dijo Baca.






