
La institución sostiene que varios camposantos privados operarían sin licencia ni autorización sanitaria.
El funcionamiento de los cementerios privados en Juliaca volvió a quedar bajo cuestionamiento. La Sociedad de Beneficencia de San Román denunció que estos establecimientos operarían sin licencia de funcionamiento ni autorización sanitaria, por lo que pidió a la Dirección Regional de Salud (Diresa) Puno y a las demás entidades competentes intervenir para verificar su situación y, de ser el caso, aplicar las sanciones correspondientes.
Durante una conferencia de prensa, la gerente de la Beneficencia, Juana Pinto Escobedo, afirmó que la institución administra cuatro cementerios: Central, La Capilla, Satélite y Collana, los cuales —según indicó— cuentan con licencia de funcionamiento, certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE), planos catastrales, cámaras de videovigilancia, personal de seguridad y limpieza permanente, servicios higiénicos, abastecimiento de agua y registros oficiales de sepulturas y traslados.
En contraste, sostuvo que los cementerios privados que operan en Juliaca no reunirían las condiciones exigidas por la legislación vigente.
Entre los principales cementerios privados que funcionan en la ciudad figuran Gloria Eterna, ubicado en la salida a Huancané, además de Casa Eterna Huray Jaran, Villa Paraíso, Los Ángeles y Jardín del Altiplano. La Beneficencia precisó que corresponde a la autoridad sanitaria verificar si estos establecimientos cumplen con las autorizaciones y condiciones exigidas por la Ley de Cementerios y Servicios Funerarios.
Alertan riesgos para la salud
El asesor legal de la Beneficencia recordó que la Ley N.° 26298, Ley de Cementerios y Servicios Funerarios, y su reglamento establecen que todo cementerio público o privado debe contar con licencia de funcionamiento y autorización sanitaria.
Según explicó, varios de estos camposantos se encuentran ubicados en zonas pobladas donde las familias consumen agua proveniente de pozos tubulares, por lo que advirtió que la ausencia de sistemas adecuados de saneamiento podría representar un riesgo para la salud pública.
Asimismo, señaló que algunos cementerios no contarían con cerco perimétrico, situación que incrementaría el riesgo de robos, actos vandálicos o incluso profanación de sepulturas.
«La entidad competente para disponer una clausura temporal o definitiva es el sector Salud, porque el incumplimiento de estos requisitos termina afectando la salud pública», sostuvo.
Cuestionan el cumplimiento tributario
La Beneficencia aseguró que, como entidad pública, cumple con todas sus obligaciones tributarias, entre ellas el pago del IGV, impuesto a la renta, tributos municipales y beneficios laborales para sus trabajadores, además de emitir comprobantes de pago por todos los servicios funerarios.
Sin embargo, afirmó que algunos cementerios privados no emitirían boletas ni facturas, no presentarían declaraciones tributarias, no llevarían libros contables y tampoco cumplirían con el pago de impuestos municipales, lo que —según indicaron— perjudicaría la recaudación fiscal y generaría competencia desleal.
Los representantes precisaron que la Beneficencia es fiscalizada por la SUNAT y auditada por la Contraloría General de la República.
La institución exhortó a la Diresa Puno, municipalidades, Ministerio Público y demás autoridades competentes a realizar operativos de fiscalización para verificar las condiciones en que funcionan los cementerios privados de Juliaca.
Asimismo, recordaron que, de acuerdo con la normativa vigente, la autoridad sanitaria puede disponer la clausura temporal o definitiva de aquellos establecimientos que no cuenten con licencia o incumplan las condiciones legales, sanitarias y de seguridad exigidas para prestar este servicio.
Dato
La controversia surgió luego de que dirigentes vecinales denunciaran públicamente presuntas irregularidades en el funcionamiento de varios cementerios privados de Juliaca.







