
Acción permitió destruir campamentos rústicos y herramientas.
Un nuevo operativo de interdicción contra la minería ilegal se ejecutó en la región Madre de Dios, uno de los principales focos de extracción aurífera ilegal del país. La intervención se realizó en el distrito de Inambari, provincia de Tambopata, donde efectivos de la Dirección de Medio Ambiente de la Policía (DIRMEAMB), a través del Puesto Comando Restauración, ingresaron a una zona utilizada para actividades de minería ilegal.
Durante la acción se identificó y destruyó infraestructura empleada para el procesamiento de material aurífero y la extracción ilegal de minerales. Según el reporte policial, fueron interdictadas diez bombas de agua de lodo o cascajeras, diez bombas de succión de agua, diez bombas por sumersión, seis bombas de aire y seis bombas de inyección.
Asimismo, se inutilizaron quince campamentos rústicos construidos con material plástico, cuatro motores, diez tolvas utilizadas para el procesamiento de material minero y cien galones de combustible destinados a las operaciones ilegales. También destruyeron implementos y herramientas hallados en el lugar.
De acuerdo con la valorización efectuada por las autoridades, los bienes e infraestructura intervenidos alcanzan un valor estimado de S/ 6 millones 777 mil.
La operación se desarrolla en una zona sensible para la conservación de la Amazonía. Madre de Dios concentra algunos de los mayores niveles de deforestación asociados a la minería de oro en el Perú. De acuerdo con reportes de monitoreo ambiental, desde inicios de la década del 2000 la actividad minera ha provocado la pérdida de 100 mil hectáreas de bosques en zonas como La Pampa, el corredor minero y sectores cercanos a los ríos Malinowski, Inambari y Tambopata.
Mineros se desplazan
Aunque las operaciones de interdicción se han intensificado desde los últimos años, especialistas advierten que la actividad ilegal continúa desplazándose hacia áreas más remotas para evadir los controles estatales. Los impactos no solo incluyen la tala de bosques, sino también la contaminación de ríos con mercurio, la degradación de ecosistemas y la afectación de comunidades que dependen de los recursos naturales de la Amazonía.
Precisamente, informes recientes de monitoreo forestal han alertado que la minería aurífera sigue siendo uno de los principales motores de destrucción de bosques primarios en el sur peruano, especialmente en Madre de Dios y zonas cercanas de Puno, donde las operaciones ilegales avanzan incluso sobre áreas previamente conservadas.
Dato
En el operativo también participó personal de la División de Control de Insumos Químicos y Productos Fiscalizados para la Minería, agentes de la Dinoes y fiscales.







