Tras la confesión del consejero Osías Ortiz al admitir haber usado una camioneta del gobierno regional para entregar canastas a madre de familia. Lo cual podría ser prueba clave en una denuncia por peculado de uso, delito que contempla penas de 2 a 4 años. Más aún cuando se sabe que es candidato a alcalde del municipio de Majes.
El consejero regional por Caylloma, Osías Ortiz, admitió finalmente haber utilizado la camioneta de placa EAG-469 para trasladar canastas hacia el distrito de Majes para entregar a madres de familia. Ahora podría abrir puertas a posibles acciones legales en su contra. Más aún cuando Ortíz es candidato para alcalde del municipio de Majes.
El abogado Arturo Salas explicó que al reconocer el hecho, el legislador generó una “confesión de parte” que puede ser utilizada como elemento probatorio en una investigación fiscal. “Si él dice que usó el vehículo para repartir canastas, y eso se complementa con videos o testigos, no cabe duda de la comisión del delito”, señaló el especialista. Y es que destinar patrimonio del Estado a actividades personales o políticas tipifica el delito de peculado de uso.
Respecto a las consecuencias, Salas detalló que el peculado de uso contempla una pena privativa de libertad de 2 a 4 años. Al ser la pena máxima menor a 6 años, existe la posibilidad de que, en caso de condena, se aplique una sentencia suspendida, sujeta a reglas de conducta, sin ingresar necesariamente a la cárcel. El letrado recordó que el reglamento interno prohíbe terminantemente que los consejeros empleen los vehículos asignados para fines distintos a sus obligaciones oficiales.
Según el protocolo establecido, la Procuraduría del Gobierno Nacional tiene el deber de presentar la denuncia de manera automática ante la Fiscalía Especializada. Paralelamente, el Consejo Regional debería impulsar una investigación interna sobre el caso. Las declaraciones del consejero, son pieza fundamental para que las autoridades competentes puedan valorar iniciar las denuncias correspondientes.
DATO
El consejero Osias Ortiz, defendió la acción como un gesto para madres, asegurando que no buscaba proselitismo.







