Los peregrinos intentaron ingresar al santuario de la Virgen de Chapi sin éxito, desbordando el aforo. La misa, que antes se realizaba afuera, ahora se celebra dentro del nuevo templo. La policía tuvo que intervenir para organizar el acceso.
La misa en honor a la Virgen de Chapi, se vio marcada por un problema de aforo en el nuevo templo del santuario. Este año, la ceremonia, que tradicionalmente se realizaba en la explanada al aire libre con el uso de parlantes para que todos los peregrinos pudieran escuchar, se celebró dentro del nuevo templo debido a las nuevas estructuras.
El cambio de lugar generó molestias entre los peregrinos que, al llegar, se encontraron con el templo completamente copado. Muchos intentaron saltar las rejas de seguridad para acceder, sin tener en cuenta las normas de seguridad del lugar. La Policía Nacional tuvo que intervenir para organizar el acceso y garantizar que los peregrinos pudieran ingresar de manera ordenada, lo que retrasó el inicio de la misa.
Los asistentes, impacientes por ver a la «Mamita de Chapi», pedían a gritos que la imagen de la Virgen fuera colocada nuevamente en la explanada para que todos pudieran venerarla. Sin embargo, debido a las restricciones de aforo, la imagen permaneció dentro del templo, y la misa no comenzó hasta que todos los peregrinos pudieron ingresar, generando un ambiente de tensión y frustración entre algunos.
DATO:
Según datos del Ministerio de Cultura, el número de peregrinos que asisten al santuario de Chapi cada año ha aumentado un 15% en los últimos cinco años, lo que ha generado desafíos en la logística de los eventos y el aforo del templo.









