Nuevas investigaciones con tecnología avanzada revelan que Cusco fue un centro urbano complejo antes del auge de los incas, impulsando una revisión histórica y mayor urgencia en la conservación del patrimonio.
Los recientes hallazgos en Sacsayhuamán están transformando la comprensión sobre el origen del Cusco preincaico. Un estudio internacional ha demostrado que esta zona ya albergaba una organización urbana avanzada antes del surgimiento del Imperio Inca. Este descubrimiento cuestiona las versiones tradicionales que situaban el desarrollo de la ciudad únicamente en época imperial.
El equipo de investigación, liderado por la Universidad de Varsovia (Polonia) y el Istituto di Scienze del Patrimonio Culturale (Italia), empleó tecnología de última generación para detectar estructuras ocultas. Mediante el uso de sistemas LiDAR, drones y radar de penetración terrestre, se identificaron caminos, terrazas agrícolas y áreas urbanas bajo la vegetación. Estos métodos permitieron documentar el sitio sin alterar su integridad física.
Los resultados evidencian que Cusco no fue un asentamiento incipiente antes de los incas, sino un núcleo planificado con infraestructura compleja. La presencia de redes de caminos y sistemas agrícolas revela una organización territorial sofisticada. Este panorama amplía la visión sobre el desarrollo temprano de las sociedades andinas.

Además, el uso de tecnologías no invasivas marca un avance significativo en la arqueología regional. La posibilidad de estudiar el subsuelo sin excavaciones agresivas reduce el riesgo de dañar el patrimonio. Esto abre nuevas oportunidades para investigar otros sitios históricos en condiciones similares.
Las implicancias de estos hallazgos son profundas para la historia y la conservación cultural. Se refuerza la necesidad de proteger estos espacios ante el crecimiento urbano y la intervención humana. Asimismo, se impulsa una mirada más integral sobre la evolución de las civilizaciones prehispánicas en los Andes.
DATO
Los investigadores lograron mapear 69 hectáreas de vestigios ocultos mediante sistemas LiDAR, drones, fotogrametría de alta resolución y radar de penetración terrestre.









