Jorge Luis Quispe / Columnista No es una sorpresa que cada vez más personas elijan la soltería, pero que los jóvenes que eligen serlo alcancen más desarrollo académico al mismo tiempo de que su bienestar se afecte, sí que es una sorpresa. O por los menos esa es la conclusión a la que llegaron los investigadores de la Universidad de Zúrich, quienes siguieron a más de 17 mil jóvenes de Alemania y Reino Unido desde que tuvieron 16 años hasta ahora que han cumplido 29. En el camino las diferencias entre los que tuvieron una relación sentimental y los que no, fueron más marcadas con los años. A saber, el estudio reveló que el primer vínculo amoroso mejora el bienestar e incrementa el optimismo y la satisfacción vital, un escenario en las antípodas de quienes optan por permanecer en la soltería. Estos últimos alcanzan mayor nivel educativo acompañado de un profundo sentimiento de soledad. Sin embargo, no todo es rosas, según el estudio, establecer una relación amorosa, no disminuye los síntomas depresivos – aquí yo me permito una opinión – lo que respondería a que las relaciones no son experiencias perfectas, sino que muchas veces existen faltas de respeto que devienen en maltrato, agresiones, violencia. En España hay otro fenómeno a analizar, hay más de 9 millones de perros frente a 6 millones de niños, lo que revela que los solteros y los emparejados no desean hijos. Volviendo a Inglaterra, se ha poblado de gente de otras naciones frente a …

Jorge Luis Quispe / Columnista
No es una sorpresa que cada vez más personas elijan la soltería, pero que los jóvenes que eligen serlo alcancen más desarrollo académico al mismo tiempo de que su bienestar se afecte, sí que es una sorpresa. O por los menos esa es la conclusión a la que llegaron los investigadores de la Universidad de Zúrich, quienes siguieron a más de 17 mil jóvenes de Alemania y Reino Unido desde que tuvieron 16 años hasta ahora que han cumplido 29. En el camino las diferencias entre los que tuvieron una relación sentimental y los que no, fueron más marcadas con los años.
A saber, el estudio reveló que el primer vínculo amoroso mejora el bienestar e incrementa el optimismo y la satisfacción vital, un escenario en las antípodas de quienes optan por permanecer en la soltería. Estos últimos alcanzan mayor nivel educativo acompañado de un profundo sentimiento de soledad.
Sin embargo, no todo es rosas, según el estudio, establecer una relación amorosa, no disminuye los síntomas depresivos – aquí yo me permito una opinión – lo que respondería a que las relaciones no son experiencias perfectas, sino que muchas veces existen faltas de respeto que devienen en maltrato, agresiones, violencia.
En España hay otro fenómeno a analizar, hay más de 9 millones de perros frente a 6 millones de niños, lo que revela que los solteros y los emparejados no desean hijos. Volviendo a Inglaterra, se ha poblado de gente de otras naciones frente a una minoría de ingleses que se reduce cada año.
En los países nórdicos y en Corea del Sur la situación ha llevado a sus gobiernos a implementar incentivos para que los solteros formen pareja, se casen y tengan hijos, una situación irreal vista desde este lado del mundo. Un soltero no es por fuerza, una persona desprovista de la capacidad para enamorar a alguien, lo que no debe tampoco cubrirse con el consabido eufemismo de la autodeterminación personal, simplemente es una persona normal como cualquier otro con ideas, pensamientos, sentimientos.
Nos quieren hacer creer que el amor está en picada, que ya nadie quiere enamorarse o que experimentar un vínculo real es algo de lo que se puede prescindir. No es cierto. Y lo hemos visto ayer, decenas de parejas de todas edades proliferan en el centro para demostrarnos que siguen ahí, que existen y que el ánimo del amor no ha disminuido.
Lo que sí me parece criticable son esas demostraciones de afecto llamativas e inoportunas, esa exhibición que es riesgo a lo que han denominado: soldado caído. Jóvenes confundidos y emocionados que terminan en el blanco de las portadas, deberían ir corriendo a leer “El arte de amar” de Ovidio, así se ahorrarían esos contratiempos. No se me escapa también la reproducción a escala de las aplicaciones de citas, las actividades de cualquier índole que permiten conocer gente con o sin tus afinidades, lo cual conlleva su riesgo, pero es una muestra irrefutable que el deseo del amor permanece incólume, intacto, que no se ha perdido, sino que está ahí. Y funciona con respeto y transparencia. Feliz día.









