El transporte no solo afecta el bolsillo de los ciudadanos: para las Mypes de Arequipa representa un costo que impacta en fletes, distribución, salarios y productividad. La congestión y el alza de combustibles obligan a los empresarios a replantear rutas, consolidar envíos y aplicar medidas de movilidad para proteger sus márgenes y retener talento.

