Un familiar de la concejal Erika Garrafa Guillén se hizo con contratos en la comuna distrital. La mencionada no podía desentenderse porque conformó una comisión de revisión de contrataciones.
Podría dejar el cargo. El ciudadano Jorge Antonio Tejada Medina presentó el pasado 9 de abril de 2026 una solicitud formal de vacancia contra la regidora de la Municipalidad Distrital de Socabaya, Erika Roxana Garrafa Guillen. Se le atribuye un presunto acto de nepotismo vinculado a la contratación de una familiar directa dentro de la comuna.
De acuerdo con los hechos expuestos, la concejal mantiene un vínculo de parentesco en cuarto grado de consanguinidad —prima hermana— con Giovana Beatriz Guillen Nuñonca. Para acreditar esta relación, el denunciante adjuntó documentación genealógica y partidas de nacimiento que demuestran que ambas comparten abuelos comunes.
Ahora bien, según los documentos presentados, Giovana Guillen Nuñonca fue contratada desde diciembre de 2024 para brindar servicios en el área de Seguridad Ciudadana, acumulando un total de cuatro órdenes de servicio por un monto que asciende a S/ 10 mil 200.
La acusación sostiene que la regidora tuvo injerencia directa o indirecta en estas contrataciones. En su defecto, incurrió en omisión de sus funciones fiscalizadoras. Durante el periodo cuestionado, Garrafa Guillen se desempeñó como presidenta de la Comisión de Administración Interna Municipal, instancia que tiene entre sus atribuciones supervisar procesos administrativos, incluidos los relacionados con contratación de personal.
En ese contexto, el denunciante argumenta que la funcionaria conocía —o debía conocer— la presencia de su familiar en la institución, más aún considerando que los contratos estaban vinculados a áreas bajo su ámbito de supervisión. Esta situación, según la denuncia, no solo configuraría una infracción administrativa, sino que podría evidenciar una conducta orientada a favorecer indebidamente a un pariente.
DATO
Además se plantea la posible comisión del delito de colusión agravada, al sugerir una presunta concertación para permitir la contratación sin cuestionamientos.









