
Sergio Mostajo asegura que de volver nacer, volvería a elegir el periodismo como profesión.
Nacido en Arequipa el 27 de septiembre de 1963, Sergio Mostajo Cuentas es de los que, con pluma en mano, se aventuraban a buscar historias. Han pasado más de 40 años desde entonces y hasta ahora sigue en la brega del periodismo, una profesión que lo llevó por redacciones, cabinas de radio y estudios de televisión,
Su primer trabajo fue en la revista Dinámica del Sur, una publicación quincenal que circulaba en Arequipa. Allí comenzó a familiarizarse con ese ritual propio de su profesión: conseguir información, contrastarla, procesarla, redactarla y editarla antes de ponerla a los ojos del lector.

También colaboró en Canal 8 (ATV Sur), Panamericana Televisión, Canal 23, Canal 39 del diario El Pueblo, TV Mundo, radio Nevada, radio Concordia y Radio 1160 del diario El Pueblo. También pasó por las páginas de El Pueblo, Arequipa al Día, Revelación y recientemente en Evidencia.pe
Su reconocimiento más reciente llegó de manos del Colegio de Periodistas de Arequipa por sus 25 años de trayectoria como periodista colegiado. Su distinción, sin embargo, representa apenas una parte de su camino de más de cuatro décadas entre noticias, coberturas, entrevistas, cierres de edición y jornadas extenuantes.
Periodismo de ayer y hoy
Mostajo ha visto pasar varias generaciones de periodistas y, con ellas, una transformación profunda del oficio. Cuando comenzó, el periodismo se hacía con libreta y grabadora. Antes de salir al campo, los periodistas se reunían, discutían, corregían, intercambiaban información y definían la editorial. La noticia no llegaba sola, había que perseguirla.
Hoy, en cambio, la información viaja a gran velocidad. Las redes sociales, los teléfonos y las plataformas digitales convirtieron la inmediatez en una regla. Para él, esta transformación tiene ventajas, pero al mismo tiempo plantea desafíos. “La información tiene que tener un tratamiento, no puede ser a libre albedrío”, sostiene desde su amplía experiencia.

El periodismo, reconoce, tampoco fue un camino hacia la riqueza material. Por el contrario, significó sacrificios y carencias. “No me ha dado grandes fortunas, pero me ha enseñado a ser un hombre de bien y esto lo he replicado con mi familia”, añadió. Esa familia la comparte con su esposa, Luz Elena Ramos Muñoz y sus dos hijos: Mathews Mostajo Ramos y Kevin Mostajo Ramos. Sin duda, son parte de la historia que ha construido lejos de las cámaras.
Y cuando mira hacia atrás, no se arrepiente. Más bien, reivindica aquella decisión que tomó hace cuatro décadas. “Si volviese a nacer, volvería a ser periodista. Le diría a mi yo de antes que no se equivocó”, señala. Y allí sigue, con más de 40 años de ejercicio, conserva una idea que parece sobrevivir a todas las épocas: el periodismo es y será la forma más sincera de vivir.
DATO
El Colegio de Periodistas de Arequipa reconoció a Mostajo por sus 25 años de trayectoria como periodista colegiado.
DATO
Mostajo inició su carrera en la revista Dinámica del Sur, una publicación quincenal que circulaba en Arequipa.






