octubre 17, 2026
Captura de pantalla 2026-10-14 193750

Según el Minedu, las nuevas medidas buscan recuperar la autoridad docente y reforzar la disciplina.

Los nuevos lineamientos del Minedu son vistos de manera positiva por algunos sectores, pero también hay posiciones divididas sobre la aplicación de sanciones como la expulsión, la omisión de acciones de prevención y si la autoridad devuelta a los docentes será real.

Los nuevos lineamientos para la gestión de la disciplina escolar anunciados por el Ministerio de Educación abren el debate sobre si realmente representan una respuesta efectiva frente a los alarmantes casos de violencia y si su aplicación mejorará la convivencia en los colegios.

Si bien hay opiniones favorables sobre estas medidas, se cuestiona que se devuelva una autoridad “a medias” al docente y que su intención sea únicamente punitiva, olvidando lo preventivo.     

Lineamientos de disciplina

El Minedu estableció una clasificación de faltas leves, graves y muy graves, con acciones disciplinarias proporcionales como amonestación, suspensión u otras. Para infracciones muy graves, se contempla la expulsión del estudiante. Una vez que sean aprobados los lineamientos, las instituciones educativas tendrán 30 días para adecuar sus documentos de gestión.

Asimismo, se anunció el retorno de la nota de conducta que va de un rango de 0 a 20, donde menos de 11 es desaprobatoria. Los profesores evaluarán el comportamiento y la convivencia de los alumnos.

Además, se estableció reglas de presentación personal, donde queda prohibido el uso de maquillaje, uñas pintadas, cabello teñido o largo, y que el largo de falda no sea el apropiado. Con la atingencia de que en los colegios privados puedan establecer sus propias reglas. Y es en este último punto donde varios especialistas coinciden en que se trata, incluso, de discriminación.

Minedu categorizó las faltas que pueda cometer un alumno y la sanción disciplinaria.

Mirada positiva

El presidente de la Asociación de Instituciones Educativas Privadas de la región Arequipa, Rutbel Begazo, señaló que toman de la mejor manera estas nuevas disposiciones. No obstante, esperan que durante ese periodo se pueda recoger opiniones y se den aclaraciones. Añadió que estas deberán ser incluidas en el reglamento interno de cada colegio y ser informadas al padre en el contrato de prestación de servicios educativos.

Sin embargo, sostuvo que el rol de la familia es fundamental para que se tenga resultados. “No podemos sobreproteger, tenemos que implantar lo que es la disciplina. Los padres de familia aquí tienen que trabajar con los profesores, con los directores para hablar el mismo idioma porque, de lo contrario, eso no va a funcionar y el único perjudicado va a ser el estudiante”, dijo.

TAMBIEN PUEDES LEER  Cusco: Chumbivilcas bloquea una vez más el Corredor Minero Sur

En ello coincide el presidente de la Asociación de Apafas de Arequipa, Rogelio Postigo, que no pueden estar desvinculados de la formación de sus hijos. “El profesor, el estudiante y el padre de familia, todos somos una comunidad educativa. Sin esos tres puntales, no vamos a caminar bien”, manifestó.

El dirigente refiere que, si bien los lineamientos anunciados por el Minedu son medidas muy tardías frente a una violencia escolar existente por años, son positivas mientras se cumplan correctamente y con justicia.

Establecer acuerdos de convivencia dentro de la comunidad educativa.

¿Sí al regreso de la expulsión?

Una disposición que generó debate es retomar las expulsiones para casos de inconducta grave. Para Rogelio Postigo, es una sanción primitiva, necesaria. “Los chicos van a pensarlo dos, tres veces para cometer sus actos”, mencionó.

Desde la perspectiva del especialista en Educación, León Trahtemberg, la separación definitiva de un estudiante cuando las faltas son graves o reiteradas, afectando la convivencia y los derechos de los demás, no significa “deshacerse de alguien”. “Educar también implica poner límites y confrontar a estudiantes y familias con las consecuencias de sus actos”, apuntó.

Trahtemberg añade que otro aspecto positivo es que el alumno pueda continuar estudiando mediante modalidades virtuales o híbridas. Pero debe quedar claro que la continuidad educativa debe ser garantizada por el Estado, mediante servicios o instituciones habilitadas para ello y no convertirse en una obligación del colegio que, respetando el debido proceso, decidió la expulsión.

En contraposición, el docente y especialista en pedagogía, Gabriel Vela, considera que la expulsión no es la salida. Lo compara como la pena de muerte, no se recupera a la persona ni tampoco es una acción preventiva.  “Creo que la expulsión es que la escuela ha negado su rol, es como que los hospitales digan que lo vamos a matar, no tenemos otra alternativa. Creo que no es una alternativa, lo que no significa que no haya que tomar otras medidas también firmes, drásticas en estos casos”, mencionó.

TAMBIEN PUEDES LEER  Cayma vibró con el Carnaval Apucllay 2026
La expulsión de un alumno se contempla para faltas muy graves.

Olvida la prevención

Algo importante es la omisión de la prevención. Gabriel Vela sostiene que el problema debe ser entendido más allá de lo escolar y de las normas punitivas que van de arriba hacia abajo. Tiene que ser visto desde una óptica de entornos familiares que están bajo otras formas de convivencia.

“El Ejecutivo tiene este mito, esta idea de poner orden, como que fuese cuestión de dar pautas, reglas, intimidar y mostrar fuerza y con eso se corrige algunos problemas. Sin embargo, el problema de la disciplina tiene que ver con problemas de convivencia, tiene que ver con problemas de país”, indicó.

Para ello, Vela refiere que es necesario recomprometer al entorno familiar en la formación del alumno. Si bien existen reglamentos internos y acuerdos de convivencia, estos deben ser aplicados y no quedar en papel. Con estrategias que involucren a todos los actores de la comunidad educativa como talleres y pequeños grupos de trabajo.

A esto debe sumarse la escuela de padres de familia, considera el secretario regional del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (Sutep) en Arequipa, Hamer Villena. Con ello, permitirá identificarse algunos alumnos que pudieran tener problemas o comportamientos cuestionables, quienes sería recomendable que reciban un tratamiento o sesiones con el psicólogo para no convertirse en potenciales agresores.

Las familias deberán asumir una mayor responsabilidad en rolde formación.

Autoridad a medias

Algo que se destaca es que con estos lineamientos se devuelve la autoridad y liderazgo al docente o director de la institución educativa. No obstante, para León Trahtemberg también se aprecia una contradicción, donde debe preguntarse si realmente se quiere que un profesor tenga autonomía sobre la disciplina de sus alumnos o regirlo a que siga instrucciones escritas desde el Minedu.

TAMBIEN PUEDES LEER  El clan Palomino busca volver al poder en Quequeña

“No se confía en un director a medias. O se reconoce su criterio profesional, se le da autonomía y se supervisa solamente que sus decisiones respeten la legalidad y el debido proceso previsto en las normas y en el reglamento institucional, o se lo reduce a ejecutar un libreto”, manifestó.

Otro asunto que advierte el secretario del Sutep, Hamer Villena, es que la restitución de la autoridad debe cesar con el “acoso” que se hace al maestro, mediante la necesidad de eliminar la resolución ministerial donde los maestros son pasibles de denuncias. “Por ejemplo, en un caso de bullying, cuando interveníamos, lo que sucedía es que el alumno (agresor) se sentía supuestamente dañado psicológicamente, se comunicaba al padre, y el padre inmediatamente nos denunciaba”, mencionó.

Disciplina sectorizada

Un aspecto que fue seriamente cuestionado son las reglas de presentación personal que aplicarán obligatoriamente en colegios públicos, pero son condicionales en los privados.

León Trahtemberg considera, primero, que lo correcto sería que cada comunidad educativa pueda tener un código de vestimenta coherente con su proyecto, contexto y reglamento. Sumado a ello, esta la contradicción de reconocer a las escuelas privadas un mayor margen para definir sus reglamentos mientras se pretende imponer criterios uniformes a los públicos.

Para Gabriel Vela, estas reglas de presentación son estereotipos de sociedades que han sido bastante superadas, lo que no quiere decir que se permita llegar al extremo de que todo vale. El docente también cuestionó la diferencia entre tipo de colegio. “La norma del Minedu parece más estar centrada en si lo público sí necesita poner normas, reglas, orden, y lo privado, bueno, que ellos ya se autorregulen”, añadió.

Cifra

30 días tiene el colegio para adecuar sus documentos de gestión a los lineamientos, cuando sean aprobados.

Cita

“Los más malcriados no van a estar en las aulas”, anunció la presidenta Keiko Fujimori.

Sobre el autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *