Ian Thomas está no habido desde el 13 de mayo, tras iniciar una travesía por rutas de trekking en Cusco. Mientras la Policía intensifica la búsqueda en Ausangate y la Montaña de Siete Colores, su madre pide apoyo.
Con una fotografía de su hijo entre las manos y aferrada a la esperanza de encontrarlo con vida, Michele Ludwig recorre el Cusco buscando respuestas sobre el paradero de Ian Thomas, ciudadano estadounidense desaparecido desde hace más de un mes.
La mujer llegó desde Estados Unidos para sumarse a las labores de búsqueda y solicitar el apoyo de la población, especialmente de quienes transitan por rutas de trekking y zonas de alta montaña frecuentadas por turistas.
«Por favor, recuerden. Tal vez alguien lo vio en un colectivo, en un bus o en un taxi. Necesitamos saber qué dirección tomó», declaró Ludwig.
Incertidumbre
Según relató la madre del joven, la última comunicación con Ian fue el 13 de mayo, cuando le informó que iniciaría una caminata y que permanecería varios días sin cobertura telefónica.
«Me envió un mensaje para decirme que iba a comenzar su caminata y que estaría sin servicio de celular durante cinco o seis días», recordó. Desde entonces, no volvió a tener noticias de él.
Ian no dejó información sobre la ruta que seguiría. Aunque había mencionado la posibilidad de visitar Choquequirao, pero luego parece que cambió de planes.
«En abril hablamos de Choquequirao, pero probablemente cambió sus planes. A un amigo le dijo que haría un viaje diferente y a otro que después iría a la Montaña de Siete Colores», explicó su madre.
El jefe de la Región Policial Cusco, general PNP Virgilio Velásquez, informó que el objetivo es ampliar el radio de búsqueda en la cordillera del Ausangate, Vinicunca y otros sectores donde podría haberse desplazado el turista.
Se dispuso el despliegue de equipos especializados de alta montaña y apoyo aéreo del Ejército Peruano, que realiza sobrevuelos.
Amante de las montañas y los viajes
La madre describió a Ian Thomas como una persona apasionada por la naturaleza, las caminatas y los destinos alejados de los circuitos turísticos convencionales.
«Le encantaba viajar, le encantaban las montañas y le gustaba ir a lugares donde no había mucha gente. Tenía una carpa y llevaba comida porque planeaba acampar en zonas alejadas», comentó.
Precisamente ese espíritu aventurero es el que hoy complica determinar con exactitud cuál fue el último recorrido realizado por el joven estadounidense.
La familia pidió compartir la alerta en redes sociales y comunicarse con las autoridades en caso de contar con información verificable sobre el turista.
Dato
La búsqueda se concentró en lugares frecuentados por excursionistas nacionales y extranjeros.









