
Juan Sheput llegó a Arequipa para promover medidas de impulso del trabajo y evaluar la seguridad social.
Fotos: Yvan Salcedo
Frente a la amenaza del Fenómeno del Niño (FEN) que podría golpear la economía de los peruanos durante varios meses, el Gobierno de Keiko Fujimori orienta sus esfuerzos en salvar las planillas de los empresarios, aunque sea en desmedro de la clase trabajadora. Sucede que el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput Moore, anunció durante su visita a Arequipa que evalúan recurrir a la suspensión perfecta de labores, una figura que permitiría a las empresas dejar temporalmente de pagar remuneraciones y beneficios a sus trabajadores para reducir sus gastos.
«Estamos haciendo modificaciones en términos normativos para aligerar en algo la carga a las empresas. Estamos pensando, incluso, en la suspensión perfecta, dado que los efectos del Fenómeno del Niño podrían permanecer durante todo el 2027», declaró a Evidencia.pe. La medida todavía se encuentra en evaluación, pero lo cierto es que se busca compensar de alguna manera a las empresas que pierdan la posibilidad de continuar con sus procesos productivos.

Impacto económico
Es cierto que los efectos económicos podrían ser nocivos. Tanto es así que, el Instituto Peruano de Economía (IPE) estimó preliminarmente que el FEN podría reducir el crecimiento económico acumulado de 2026 y 2027 en 0,8 puntos porcentuales. Lo que podría generar pérdidas aproximadas de S/ 10 mil millones.
Además, la Cámara de Comercio e Industria de Lima, a través del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP), también advirtió en un estudio realizado en febrero de 2026 que más de S/ 291 millones podrían estar en riesgo diariamente producto del FEN. Especialmente en Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Ica, Moquegua y Arequipa.
Sin embargo, esto no significa que las industrias sean las únicas afectadas. Por el contrario, una empresa puede buscar preservar sus operaciones y evitar el cierre definitivo. Pero el trabajador no tiene la misma capacidad para trasladar sus pérdidas a terceros ni para recuperar el dinero que dejaría de recibir mientras dure la suspensión perfecta de sus obligaciones contractuales.
Y es que una persona que deja de percibir igual afronta gastos de alimentación, vivienda, servicios básicos, transporte, educación, salud, créditos, cuotas de préstamos y otras obligaciones. Si la suspensión se prolonga, el trabajador puede verse obligado a recurrir a sus ahorros, endeudarse o depender económicamente de otros integrantes de su familia.
Critican la medida

La presidenta de la Cámara de Comercio de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Mypes), Graciela Nayhua Gamarra, advirtió que esta alternativa puede convertirse en un problema para ambas partes. Recordó que la suspensión perfecta se utilizó durante la pandemia de la COVID-19, pero consideró que las circunstancias actuales son distintas. Más aún cuando las primeras advertencias oficiales sobre el desarrollo del FEN se emitieron a inicios de 2026.
Aunque reconoció que la medida puede aliviar las planillas, cuestionó que se plantee como respuesta ante una emergencia que requiere preparación y planificación del Gobierno. Para la dirigente el Estado debe anticiparse a los daños y procurar que el fenómeno afecte lo menos posible tanto a los negocios como a los trabajadores.
“Aplicar la suspensión perfecta significa que las empresas pueden suspender las labores de los trabajadores por un tiempo determinado. Ellos no van a cobrar salarios ni beneficios. Va a ser perjudicial para los trabajadores y empresas. Si bien va a ser un alivio para la empresa, el trabajador va a ser el más afectado”, explicó Nayhua a este medio.
Por su parte, Mariano Nina, secretario general del Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA), cuestionó esta posibilidad. Sostuvo que esta alternativa evidencia una mayor preocupación por proteger los intereses empresariales que por garantizar los derechos de los trabajadores. “No se puede pretender que los trabajadores paguen las consecuencias de una crisis que no han provocado. Cuando se trata de proteger a las empresas, el Gobierno busca mecanismos y anuncia facilidades; pero cuando se trata de garantizar el sustento de quienes viven de su salario, no hacen nada”, cuestionó.
El dirigente consideró que, antes de plantear medidas que pueden debilitar la estabilidad económica de los hogares, el Ejecutivo debería establecer mecanismos para proteger el empleo y garantizar que las empresas no trasladen toda la carga de la emergencia a sus trabajadores. En esa línea, el Estado debe exigir compromisos a las empresas beneficiadas con recursos públicos y evaluar alternativas que permitan mantener los puestos de trabajo, en lugar de facilitar la suspensión de labores.
DATO
Durante una suspensión perfecta, los trabajadores no son despedidos, pero tampoco reciben remuneraciones ni beneficios.
DATO
El Estado también prevé otorgar bonos de 100 soles por cada trabajador para amortiguar la crisis.






