Aunque el Consejo Regional aprobó una ordenanza para su alta y distribución, más de 400 equipos médicos continúan sin ser asignados. La Gerencia de Salud admite retrasos por procesos administrativos y evaluación técnica pendiente.
A más de un mes de aprobada la ordenanza por el Consejo Regional de Arequipa (CRA), que autorizó el alta y la distribución de equipos médicos de hospitales paralizados, la Gerencia Regional de Salud (Geresa) aún no concreta su entrega a los establecimientos que los requieren con urgencia.
El gerente regional de Salud, Walther Oporto Pérez, reconoció que actualmente existen más de 400 equipos médicos —principalmente provenientes del hospital Maritza Campos y de Camaná— que siguen en proceso de evaluación y acondicionamiento. Según explicó, el principal obstáculo ha sido el cumplimiento de procedimientos administrativos previos, como la patrimonialización de los bienes; que es básicamente registrarlos como bienes del gobierno regional.
El funcionario añadió que este trabajo es complejo debido a que varios dispositivos no están completos o presentan fallas técnicas. Estima que el 80% de los equipos se encuentran operativos; sin embargo, una proporción significativa presenta problemas, desde piezas faltantes hasta obsolescencia tecnológica. Esta situación impide, por ahora, determinar con precisión el monto de la posible pérdida económica o si se pagó por equipos que nunca llegaron a utilizarse.
Oporto indicó que su despacho elabora un informe técnico que permitirá esclarecer estas inconsistencias y definir responsabilidades, aunque evitó adelantar conclusiones hasta culminar la revisión integral. El funcionario aseguró que en los próximos días se concluirá la evaluación para iniciar el traslado, aunque no precisó una fecha exacta ni cronograma oficial.
Solo en el hospital Honorio Delgado, la brecha es considerable debido a la antigüedad y deterioro de sus equipos. Frente a ello, el Gobierno Regional ha autorizado una inversión de hasta 160 millones de soles para su renovación. Esto evidencia la urgencia de poner en funcionamiento, al menos, los equipos ya disponibles.
DATO
El 20% de los equipos médicos están inoperativos o con piezas incompletas.









