Mientras el primer caso de sarampión ya fue confirmado en Madre de Dios y la región permanece bajo emergencia sanitaria, la Contraloría advirtió que la Dirección Regional de Salud no cuenta con presupuesto para ejecutar las acciones urgentes de vacunación, vigilancia epidemiológica y control del brote. El plan requiere más de medio millón de soles, pero hasta ahora no se ha transferido ningún recurso.
La emergencia sanitaria por sarampión ya es una realidad en Madre de Dios. Sin embargo, cuando la región debería concentrar todos sus esfuerzos en contener la enfermedad, la Contraloría General de la República detectó un problema que podría comprometer seriamente la respuesta sanitaria: no existe presupuesto disponible para ejecutar las acciones previstas contra el brote.
La advertencia fue formulada en el Informe de Orientación de Oficio N.° 007-2026-OCI/0825-SOO, elaborado tras una evaluación realizada entre el 5 y el 9 de junio de 2026 a la Dirección Regional de Salud (DIRESA) Madre de Dios.
El documento revela que, pese a la declaratoria de emergencia sanitaria y a la confirmación del primer caso de sarampión en la región, la entidad no cuenta con los recursos económicos necesarios para desplegar brigadas de vacunación, realizar campañas de difusión, contratar personal especializado ni garantizar el traslado de muestras y equipos médicos.
Un brote confirmado y una emergencia vigente
La situación se produce pocas semanas después de que el Gobierno nacional declarara la emergencia sanitaria mediante el Decreto Supremo N.° 008-2026-SA, publicado el 16 de mayo de este año.
La medida incluyó a Madre de Dios debido al alto riesgo de propagación del sarampión en el país.
La alerta se volvió más crítica el 29 de mayo, cuando se confirmó el primer caso de la enfermedad en la región. Según el informe, se trató de un caso importado cuya infección se habría originado en Juliaca, región Puno.
Desde entonces, la DIRESA debía ejecutar un plan de acción orientado a evitar la expansión del virus, especialmente entre la población infantil.
Las metas establecidas son ambiciosas: vacunar a 447 mil 381 niños de entre uno y diez años de edad, desplegar 140 brigadas de inmunización durante 60 días, fortalecer la vigilancia epidemiológica, implementar diagnósticos serológicos y desarrollar campañas masivas de comunicación.
Pero la realidad financiera encontró a la entidad sin recursos.
Medio millón de soles que no existen
La Contraloría determinó que el plan de respuesta requiere una inversión de S/ 500 mil 540.
No obstante, el informe señala que hasta la fecha de la supervisión no se había transferido un solo sol para atender la emergencia.
La situación fue confirmada por el propio Director Ejecutivo de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades y Gestión de Riesgos, quien informó que su dependencia apenas contaba con S/ 10 mil para todo el año 2026 y que dicho monto ya había sido utilizado en la compra de material de oficina e impresión de fichas clínicas.
En la práctica, el área responsable de controlar el brote se encontraba sin capacidad económica para desarrollar acciones inmediatas.
La falta de recursos impide financiar actividades consideradas esenciales, como movilidad para brigadas sanitarias, viáticos para investigación de casos sospechosos, adquisición de termos para conservar vacunas, contratación de publicidad radial, personal especializado y transporte de muestras hacia laboratorios de referencia.
Una falla interna que agrava la crisis
La Contraloría también identificó una aparente descoordinación dentro de la propia DIRESA.
Durante las diligencias de control, la Directora Ejecutiva de Planeamiento y Presupuesto informó que hasta el 8 de junio no había recibido ninguna solicitud formal de asignación presupuestal para implementar el plan de acción contra el sarampión.
En consecuencia, su oficina no había realizado ninguna gestión para obtener financiamiento.
La revelación expone una contradicción institucional: mientras las áreas técnicas advertían sobre la urgencia de recursos para contener el brote, la oficina encargada de gestionar el presupuesto aseguraba no haber recibido los requerimientos necesarios para iniciar el trámite.
Para la Contraloría, esta situación genera el riesgo de que las acciones previstas no se ejecuten oportunamente, favoreciendo una posible expansión de la enfermedad.
Utilizan dinero de otros programas
Ante la falta de presupuesto específico, algunas actividades han comenzado a ejecutarse utilizando recursos destinados a otros programas de salud.
Así lo reconoció la Directora Ejecutiva de Cuidado Integral por Curso de Vida durante las entrevistas realizadas por el órgano de control.
La funcionaria advirtió que esta medida permitirá atender parcialmente la emergencia, pero afectará el cumplimiento de otros indicadores sanitarios programados para el año 2026.
En otras palabras, la lucha contra el sarampión podría terminar debilitando otros servicios de salud por la necesidad de reasignar recursos.
Brigadas, vacunas y campañas en riesgo
El plan elaborado para enfrentar la emergencia contempla una serie de inversiones que hoy permanecen sin financiamiento.
Entre ellas figura la adquisición de termos portavacunas y registradores de temperatura para garantizar la cadena de frío, campañas radiales de información a la población, contratación de médicos, enfermeros, obstetras, laboratoristas y técnicos de salud, además de servicios de transporte terrestre y fluvial para llegar a comunidades alejadas.
Solo el alquiler de vehículos fluviales para el desplazamiento de brigadas sanitarias en zonas amazónicas demanda más de S/ 107 mil.
A ello se suman gastos para vigilancia epidemiológica, investigación de casos sospechosos, monitoreo de comunidades indígenas y traslado de muestras de laboratorio.
Sin financiamiento, todas estas acciones permanecen comprometidas.
El órgano de control concluye que la ausencia de recursos económicos pone en riesgo la implementación efectiva de las medidas establecidas para contener el brote de sarampión en Madre de Dios.
Dato
La entidad auditada dispone de cinco días hábiles para informar qué acciones correctivas adoptará frente a la situación observada.









