Ante lo anunciado por el alcalde de Yanahuara, Sergio Bolliger, sobre desviar la torrentera Chullo hacia Añashuayco, los canteros de sillar expresaron su preocupación e indicaron que dicha medida solo significaría más riesgo para ellos.
Desviar la torrentera Chullo causa alarma en el Cono Norte

Tras una inspección realizada en la torrentera El Chullo el alcalde de Yanahuara, Sergio Bolliger, propuso desviarla hacia la quebrada de Añashuayco. La medida, acordada con la municipalidad de Cerro Colorado y la Autoridad Nacional del Agua (ANA), busca proteger zonas urbanas debido a la tragedia registrada por las lluvias de febrero. Sin embargo, encendió alarmas en el Cono Norte.
La ideota de Bolliger

El recorrido contó con la participación de representantes de Sachaca, Cerro Colorado, Cayma, la Defensoría del Pueblo, la Autoridad Nacional del Agua y el diputado Christian Aranda. Tras la cita, Bolliger explicó que se contratará a especialistas para realizar un estudio técnico en 20 días. La ejecución de las obras, que incluiría pozas disipadoras para frenar piedras, tomaría alrededor de 60 días. El edil estimó que esta fase requerirá hasta 10 millones de soles, dejando todo listo antes de las fuertes precipitaciones que se prevén para 2026.
El anuncio realizado por la autoridades elevó la preocupación de los pobladores del Cono Norte en especial de uno de los sectores más afectados por el paso de la torrentera Añashuayco. Los trabajadores de las canteras de sillar del distrito de Cerro Colorado recordaron el infierno vivido en la temporada de lluvias. Pues el desplazamiento de lodo, piedras y llantas, que bajó por la torrentera se llevó sus zonas de trabajo y exponiendo la vida de los canteros.

Preocupados por huaicos
Juber Suyco Huamani, representante del frente de defensa de los canteros, expresó su profunda preocupación, además advirtió que la desviación del caudal los dejará expuestos ante la próxima temporada de lluvias. Para ellos, alterar el cauce natural solo trasladará el problema en su contra. Y recordaron que hasta el momento no se han recuperado del último huaico.
La cantera grande, donde además se ubica la Ruta del Sillar, fue una de las más afectadas, pues el acceso y los sectores de extracción quedaron destruidos por el lodo. Los problemas registrados en febrero provocaron la paralización de sus trabajos por más de dos meses. Asimismo indicaron que no recibieron ayuda técnica ni económica para reactivar sus actividades. Una nueva exposición con un mayor ingreso por la medida adoptada, provocaría una nueva pérdida para los canteros.
Los canteros expresaron indignación al sentir que sus pérdidas no fueron registradas, ya que consideran que se estaría priorizando la seguridad de las zonas residenciales más pudientes, ignorando su propio riesgo. Ante lo referido por el alcalde de Yanahuara, los canteros anunciaron que impedirán dicha medida contraría a su integridad.
DATO
Bolliger, anunció que buscará el presupuesto necesario desde el Gobierno Central.





