Una visita de control de la Contraloría General de la República detectó que bienes de ayuda humanitaria destinados a familias afectadas por las intensas lluvias en Cusco permanecen almacenados en condiciones inadecuadas. El informe advierte que materiales entregados por el INDECI están expuestos a la intemperie y en almacenes con filtraciones, situación que compromete la conservación de recursos administrados por el Gobierno Regional de Cusco.
Mientras miles de familias continúan expuestas a los efectos de las intensas lluvias en Cusco y el estado de emergencia permanece vigente hasta el próximo 10 de julio, la Contraloría General de la República detectó serias deficiencias en el almacenamiento de la ayuda humanitaria que debería servir precisamente para atender esta crisis.
Las observaciones están contenidas en el Informe de Visita de Control N.° 021-2026-2-5337-SVC, elaborado tras una supervisión realizada entre el 27 de mayo y el 3 de junio de 2026. El documento cuestiona la capacidad de respuesta logística del Gobierno Regional de Cusco y advierte que los bienes enviados por el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) se encuentran expuestos a condiciones que podrían deteriorarlos antes de ser distribuidos a la población damnificada.
La situación compromete directamente a la gestión del gobernador regional, Werner Salcedo Álvarez, debido a que la administración, conservación y distribución de estos recursos está a cargo de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad del Gobierno Regional.
Ayuda almacenada a la intemperie
Durante las inspecciones realizadas en el Cuartel Mariscal Agustín Gamarra, utilizado como almacén alterno por falta de espacio, los auditores encontraron parte de la ayuda humanitaria expuesta al aire libre.

Entre los bienes almacenados en patios y áreas abiertas figuraban bobinas de plástico de polietileno, tapas para bidones de agua, palas, picos, barretas y otros implementos destinados a la atención de emergencias.
Además, se hallaron cajas con componentes de carretillas y camas plegables que ya presentaban signos visibles de humedad. También se verificó que colchones de espuma permanecían apilados en áreas exteriores expuestas a la lluvia y a la radiación solar.
Según el propio informe, el responsable del almacén reconoció que se recurrió a estos espacios debido a que la capacidad del almacén regional había sido sobrepasada tras la llegada de la ayuda enviada por el INDECI.

Almacén principal presenta filtraciones
Las deficiencias también fueron detectadas en el almacén central Ex Pronaa, ubicado en el distrito de Wanchaq.
La Contraloría constató la existencia de grietas y aberturas en la cobertura del inmueble que permiten el ingreso de agua de lluvia y luz solar directa. Como consecuencia, ya se observan filtraciones y manchas de humedad en los muros cercanos a las zonas donde se almacenan los bienes.
La inspección reveló además que parte de la ayuda permanece apilada directamente sobre el suelo, sin sistemas adecuados de protección ni anaqueles especializados. Los pasillos son reducidos y existen limitaciones para la circulación y manipulación de los productos.
Debido a la falta de espacio interno, frazadas y bidones plásticos también fueron colocados en patios exteriores, quedando expuestos a las condiciones climáticas. Los auditores incluso verificaron la existencia de bienes que ya presentan deterioro.
Las observaciones adquieren especial relevancia porque la región Cusco continúa bajo estado de emergencia por peligro inminente y daños ocasionados por las lluvias intensas, declarado mediante el Decreto Supremo N.° 003-2026-PCM y prorrogado posteriormente hasta el 10 de julio de 2026.
Precisamente para enfrentar esta situación, el INDECI trasladó ayuda humanitaria alimentaria y no alimentaria entre el 22 y el 26 de mayo de este año. Sin embargo, pocos días después de su recepción, la Contraloría encontró que la infraestructura regional no estaba preparada para garantizar una adecuada conservación de los recursos.
El informe advierte que la exposición a humedad, lluvias y radiación solar podría afectar seriamente la calidad y utilidad de los bienes, comprometiendo la capacidad de atención a las familias afectadas por los fenómenos climáticos.
Dato
La responsable operativa es la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad, dependencia encargada de administrar y custodiar los bienes de ayuda humanitaria.








