La Mesa de Diálogo por la cuenca del río Coralaque concluyó con cuestionamientos de autoridades regionales y locales de Moquegua, quienes rechazaron que las soluciones estructurales se ejecuten recién hasta 2027. La gobernadora Gilia Gutiérrez y alcaldes de la provincia General Sánchez Cerro advirtieron que la crisis ambiental ya afecta gravemente la economía y la calidad de vida de la población.
La sesión plenaria de la Mesa de Diálogo realizada en la ciudad de Moquegua volvió a evidenciar la tensión entre el Gobierno Nacional y las autoridades locales por la persistente contaminación de la cuenca del río Coralaque, uno de los principales conflictos socioambientales del sur del país.
El encuentro se desarrolló en el hotel Casa Andina con la participación del presidente del Consejo de Ministros, Luis Enrique Arroyo Sánchez, ministros de Estado, viceministros y representantes regionales y locales. Aunque se expusieron avances sectoriales, el debate se centró en los plazos de ejecución de las intervenciones para atender la problemática ambiental.
Plazos hasta 2027
El principal punto de controversia fue la programación de soluciones estructurales que, según lo informado por el Ejecutivo, se extenderían hasta el año 2027 para su implementación total.
La gobernadora regional de Moquegua, Gilia Gutiérrez, cuestionó la demora en la respuesta estatal frente a la crisis ambiental.
Por su parte, los alcaldes de la provincia General Sánchez Cerro expresaron su preocupación por el impacto directo de la contaminación en sus jurisdicciones.
El alcalde de Matalaque, Mario Nina Benegas, describió un escenario crítico en el que la agricultura prácticamente ha desaparecido y la ganadería se encuentra seriamente afectada.
“En Matalaque la agricultura prácticamente ha desaparecido, el ganado está muriendo poco a poco, por la leche no nos quieren ni pagar un sol porque está contaminada”, afirmó, al advertir además consecuencias sociales como la migración de familias.
En la misma línea, el alcalde de San Cristóbal–Calacoa, Claudio Vizcarra Maquera, cuestionó la falta de resultados tras años de reuniones técnicas.
“Siempre nos han mecido”, dijo, en referencia a las más de 15 mesas de diálogo sin soluciones concretas.
Por su parte, el alcalde de Quinistaquillas, Merlín Caytano Baldarrago, exigió que los recursos se ejecuten dentro del presente año debido a la urgencia del problema ambiental.
Compromisos del Ejecutivo
Durante la reunión, los sectores del Ejecutivo expusieron una serie de compromisos multisectoriales para la atención de la cuenca.
El Ministerio de Energía y Minas informó la aprobación de expedientes técnicos para la conducción de aguas de no contacto, además de un financiamiento inicial de 25 millones de soles para intervenciones en la zona.
El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo anunció una inversión superior a 4 millones de soles en programas de empleo temporal en la región. Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego programó recursos para proyectos agrícolas entre 2026 y 2027, mientras que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones priorizó obras viales estratégicas para Moquegua.
Pese a estos anuncios, las autoridades locales señalaron que los plazos planteados no guardan relación con la magnitud de la crisis ambiental ni con el deterioro progresivo de las condiciones de vida en la zona afectada.
El seguimiento de los compromisos continuará en una próxima reunión en la Presidencia del Consejo de Ministros, donde se evaluará el avance de las intervenciones sectoriales.
Dato
La cuenca del río Coralaque, ubicada en la provincia General Sánchez Cerro (Moquegua), es una de las zonas con mayor conflictividad socioambiental del sur del país, debido a la contaminación que afecta directamente a la agricultura, la ganadería y el abastecimiento de agua en las comunidades locales.








