
Por: Yenny Quispe Jiménez, braavomarketing@gmail.com
Hace unos días Julio Garay, un joven peruano talentoso y reconocido a nivel internacional colocó una frase que refleja el estado de miles de personas en Perú y el mundo, él escribió: “Si algún día la depresión me gana, te prometo ser la estrella más brillante, que te cuide del cielo”. Su valentía para visibilizar el tema que está afectando a muchos peruanos permite hacer una reflexión sobre qué debemos hacer para mantenernos sanos mentalmente.
Según datos oficiales del Ministerio de Salud (Minsa) y el Instituto Nacional de Salud Mental (INSM), los trastornos más prevalentes son la ansiedad, superando los 220 mil casos anuales en los registros continuos y la depresión con más de 130 mil atenciones anuales. El episodio depresivo representa la mayor prevalencia en el país, afectando a cerca de 2 millones de personas.
A pesar del despliegue de más de 240 Centros de Salud Mental Comunitaria (CSMC) a nivel nacional, se estima que casi 8 de cada 10 personas con un trastorno mental en el Perú no reciben un diagnóstico o tratamiento oportuno. En Arequipa, en los Centros de Salud Mental Comunitaria se registra un incremento superior al 20% interanual en diagnósticos de depresión y cuadros severos de ansiedad.
¿Qué afecta más a los arequipeños? Se advierte factores como el estrés psicosocial, crisis de empleo, violencia basada en género y emergencias climáticas locales. Arequipa cuenta con 14 Centros de Salud Mental Comunitaria en funcionamiento; sin embargo, existe déficit de personal especializado (psiquiatras y psicólogos) y desabastecimiento puntual de psicofármacos.
A nivel mundial, la realidad no es diferente y en algunas regiones se acentúa aún más este panorama, pues 1 de cada 8 personas en el mundo (aproximadamente 970 millones) vive con un trastorno mental. Es así que 470 millones de personas a nivel mundial viven con un trastorno de ansiedad y 280 millones, con depresión.
Y vuelvo a la pregunta: ¿tu mente está sana?, los especialistas pueden hacer los diagnósticos y ayudar. Cada persona puede hacer el esfuerzo para buscar ayuda y comenzar un tratamiento. Pero no todos tienen la fuerza para conseguirlo. Por eso desde aquí hago un llamado a la empatía. Estos cuadros, además de ser un grave problema desde la dimensión personal, como sociedad afectan la productividad y el desarrollo como nación. Las autoridades, al parecer, no lo toman en serio.
Pero hay esperanza, pues muchas organizaciones, entidades, empresas y tecnología tienen su foco en la salud mental de las personas. Hace unos días encontré una hermosa cita bíblica en un bus de transporte público que a cuantos habrá salvado y que dice: “Nunca pierdas la esperanza. Justo cuando crees que todo terminó, Dios abrirá un camino para ti”. Isaías 43,19. Un aplauso para este conductor que sin saber habrá animado a miles.
Cita
Cada persona puede hacer el esfuerzo para buscar ayuda y comenzar un tratamiento. Pero no todos tienen la fuerza para conseguirlo.







