
Gerente Catherine Rodríguez hizo sus descargos sobre presunto nepotismo.
Foto: Yvan Salcedo
La gerente regional de Trabajo de Arequipa, Catherine Rodríguez Torreblanca, negó haber intervenido en la contratación de la hija de su expareja y padre de su hijo, quien obtuvo dos órdenes de servicio durante 2023. La funcionaria aseguró que no solicitó sus servicios, no evaluó su currículum ni otorgó la conformidad por el trabajo realizado.
Cuando asumió la gerencia en 2023, las áreas solicitaban personal de apoyo y era la oficina de Administración la encargada de atender esos requerimientos. Según Rodríguez Torreblanca, Lesly Herrera trabajaba en la Oficina de Empleo, ubicada en otro ambiente, por lo que no tenía contacto cotidiano con ella y que desconocía que estuviera prestando servicios en la institución.
Aunque la gerente reconoció su vínculo de afinidad, afirmó que su relación con su expareja había terminado antes de asumir el cargo y que no mantenía contacto con su entorno familiar. Sostuvo que tomó conocimiento de su presencia cuando su segunda orden de servicio estaba próxima a concluir. Tras advertir la situación, dispuso que no se renovara la contratación, pese a que la oficina donde laboraba había solicitado que continuara con sus servicios.
Sobre su falta de experiencia en instituciones públicas, respondió que en la entidad era habitual contratar estudiantes o egresados para labores de asistencia y orientación vocacional. También refirió que, de acuerdo con la práctica que se aplicaba entonces, una primera contratación no necesariamente requería contar con el Registro Nacional de Proveedores (RNP).
Finalmente, aseguró que presentó sus descargos ante Contraloría en 2023 y la documentación fue remitida nuevamente a raíz de las observaciones posteriores. Ahora corresponde determinar qué funcionarios tuvieron responsabilidad. La gerente reconoció que el caso amerita verificaciones administrativas y señaló que el área de Administración y Logística revisa si la contratación fue nula.
Dato
Catherine Rodríguez no declaró su parentesco por afinidad con la servidora porque señaló que desconocía los alcances de la nueva ley de nepotismo.






