
El incendio forestal en Yanahuara ya provocó la muerte de una persona y dejó dos heridos.
La región del Cusco atraviesa una de las crisis ambientales más severas del año a causa de una serie de devastadores incendios forestales. Hasta el momento, las autoridades locales y nacionales han confirmado la muerte de cinco personas y la pérdida de más de 16 mil hectáreas de cobertura vegetal durante el 2026. La emergencia mantiene en alerta a diversas provincias como Urubamba, Espinar, Canchis, Chumbivilcas y Paruro, donde, al menos, seis focos permanecen activos..
Las adversas condiciones meteorológicas, caracterizadas por vientos intensos, altas temperaturas y vegetación extremadamente seca, han complicado el trabajo de contención en zonas como Yanahuara, Sicuani, Pichigua, Ccapacmarca y Paccaritambo. En sectores rurales de Alto Pichigua, las llamas han destruido pastizales, cercos de contención, estructuras de madera e infraestructura comunal, cobrándose además la vida de ganado. Asimismo, la emergencia en Yanahuara requirió la movilización de más de 150 brigadistas y 40 bomberos, sumado al soporte de aeronaves militares.
La gravedad del desastre en la provincia de Espinar fue detallada por autoridades de la zona. La regidora distrital Yobana Cochuchullo declaró que el fuego destruyó «unas 800 hectáreas o más» y afectó directamente las áreas de pastoreo e instalaciones ganaderas de las comunidades. Asimismo, advirtió sobre la extrema volatilidad de la situación al señalar que «el viento provocó que las llamas volvieran a activarse después de varias horas de trabajo». La autoridad añadió que la escasez de fuentes de agua en la zona dificultó el combate del siniestro y «puso en riesgo a los pobladores que intentaban controlar el incendio».

Saldo trágico en Cusco
El impacto humano de esta ola de incendios ha sido devastador. Edwin Mancilla Ucañani, responsable del área de capacitación de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad (ORGRDS), dio a conocer que cinco personas han perdido la vida a causa del fuego.
Tres de las víctimas eran adultos mayores, uno en Yanatile – Calca, otro en Colquepata – Paucartambo y otro en Yanahuara – Urubamba. Además de dos hermanos de 11 y 18 años en el distrito de Pomacanchi en Acomayo. Esta cifra supera los registros de años anteriores, dado que la región contabilizó cuatro fallecidos tanto en 2024 como en 2025.
La voracidad de estos incendios también encendió la preocupación por el riesgo latente para la actividad turística y el ecosistema del Valle Sagrado de los Incas. Las densas columnas de humo y el avance del fuego amenazaron establecimientos hoteleros y áreas contiguas a la zona de amortiguamiento del Santuario Histórico de Machu Picchu. Ante la proximidad de la emergencia, las autoridades ejecutaron evacuaciones preventivas para resguardar la integridad de turistas y trabajadores.

Causas de la catástrofe
Dada la complejidad del terreno montañoso y la imposibilidad de controlar el fuego únicamente desde tierra, se dispuso el apoyo del sector Defensa. La Fuerza Aérea del Perú (FAP) desplegó un avión C-27J Spartan para trasladar el sistema Helibalde, así como un helicóptero Mi-17-1V a la zona de emergencia. Esta intervención aérea busca sofocar los puntos de mayor intensidad en laderas inaccesibles donde el personal de primera respuesta corre el riesgo de quedar atrapado.

Las evaluaciones del COEN y la ORGRDS coinciden en que la propagación de estos siniestros responde a una combinación de factores climáticos y prácticas humanas. La vegetación deshidratada y las rachas de viento se suman al uso no controlado del fuego para la limpieza de terrenos agrícolas y pastizales. “Ahora tenemos incendios en lugares donde antes no había, este año el Fenómeno de El Niño y el incremento de la temperatura nos preocupa”, manifestó Mancilla Ucañani.
Sin embargo, mientras el humo y las llamas aún permanecen en el aire del Valle Sagrado y las familias afectadas intentan reconstruir sus medios de vida entre cenizas, el saldo de esta emergencia trasciende lo material. La pérdida de cinco vidas humanas y el trauma de comunidades enteras recuerdan que detrás de cada foco activo hay un drama social profundo. Sin una concientización urgente sobre el uso del fuego y una respuesta técnica oportuna, la historia se seguirá repitiendo cada temporada seca en el sur andino.

Cifra
60 mil hectáreas quedaron afectadas por los incendios en 2024.
Dato
En lo que va del 2026, la región Cusco registra más de 280 incendios forestales distribuidos en sus 13 provincias.






