
Conductores y cobradores deberán recibir capacitación.
Foto: Yvan Salcedo
Viajar en el transporte público se convirtió en una preocupación cotidiana para miles de familias, especialmente para los escolares, debido a que están expuestos a acoso sexual. Para frenar esta situación, la regidora provincial Rocío Mango Chipana promovió una ordenanza destinada a prevenir, prohibir y sancionar de forma drástica estos abusos dentro del Sistema Integrado de Transporte (SIT) y las unidades de transporte escolar y urbano.
La iniciativa fue aprobada durante la última sesión de concejo del 23 de septiembre. Se establece una lista detallada de comportamientos prohibidos dentro de los buses y paraderos. Entre las faltas sancionables figuran desde comentarios de connotación sexual, silbidos o gestos obscenos, hasta tocamientos indebidos, actos de exhibicionismo, masturbación, seguimiento y el registro fotográfico o en video de partes íntimas sin consentimiento.
En esa línea, las unidades deberán lucir letreros preventivos permanentes, contar con botones de pánico conectados a las centrales de monitoreo y capacitar a sus choferes y cobradores. Ante cualquier agresión, el conductor estará obligado a detener la unidad, resguardar a la persona afectada y pedir ayuda inmediata a la Policía Nacional del Perú (PNP) o al Serenazgo.
Para castigar a los agresores, la norma incorpora infracciones administrativas con multas vinculadas al valor de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT). Las conductas leves implicarán una multa del 20% de una UIT; los tocamientos o fotos no consentidas se sancionarán con el 50% de la UIT; mientras que las faltas muy graves, como la exposición de genitales o masturbación, alcanzarán el cobro de 1 UIT entera.
DATO
Tras la aprobación, las gerencias correspondientes tendrán que reglamentar la ordenanza y posteriormente publicarla para su entrada en vigencia.






