
Los casos vinculados a bosques encabezan los registros, seguidos por minería ilegal y tráfico de madera.
La presión sobre los recursos naturales de Cusco también se refleja en las denuncias que llegan al Ministerio Público. Entre enero y agosto de 2026, la región acumuló 305 denuncias por delitos ambientales, una cifra 33 % mayor a la registrada durante el mismo periodo del año anterior, según los datos reportados por la Fiscalía.
El incremento no está concentrado en una sola actividad. La mayor cantidad corresponde a delitos contra los bosques o formaciones boscosas, con 79 denuncias. Le siguen los casos relacionados con minería ilegal, con 52, y el tráfico ilegal de productos forestales maderables, con 34.
Los registros muestran que el problema ambiental en la región tiene distintos frentes: desde la extracción de minerales sin autorización hasta la destrucción de cobertura forestal y el traslado o comercialización de madera cuya procedencia legal no está acreditada.

Maquinaria, explosivos y mercurio
De los 305 delitos ambientales denunciados hasta agosto, 52 corresponden a minería ilegal. La cifra representa una parte importante de los casos registrados y coincide con una serie de intervenciones realizadas este año en distintas provincias de Cusco.
En julio, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) intervino un campamento ubicado en el sector Umana, en Paucartambo, donde presuntamente se realizaban actividades de minería ilegal en el cauce de un río. El operativo terminó con 14 personas detenidas y la inutilización de siete maquinarias pesadas, siete volquetes y 20 motocicletas, además de otros equipos. La Fiscalía informó que en el lugar también se encontró material explosivo.
Ese no fue el único operativo en Paucartambo. A comienzos de julio, otra intervención en el sector Choquepunco, en la cuenca y cauce del río Pumachaca, permitió detectar labores mineras subterráneas y actividades extractivas sin autorización. La Fiscalía informó que los bienes intervenidos fueron valorizados en más de S/19 millones.
La cadena de esta actividad también alcanza el transporte de insumos. En junio, la FEMA obtuvo una sentencia contra un hombre intervenido en el aeropuerto Alejandro Velasco Astete con 68 gramos de mercurio, sustancia fiscalizada que, según la investigación, tenía como destino final Puerto Maldonado y la zona de La Pampa.
Bosques concentran más denuncias
El delito ambiental con mayor número de denuncias en Cusco durante los primeros ocho meses del año fue el relacionado con bosques o formaciones boscosas, con 79 casos.
Esta categoría comprende conductas como destruir, quemar, dañar o talar bosques. Su número supera en 27 casos a las denuncias por minería ilegal registradas en el mismo periodo.
La afectación de los bosques también aparece en procesos judiciales recientes. En junio, la FEMA de Cusco consiguió una condena de cinco años y siete meses de prisión efectiva contra un transportista intervenido en Paucartambo con 107 piezas de madera de las especies oje y cedro. El cargamento no contaba con la documentación que acreditara su procedencia legal.
Además de la pena, el Poder Judicial ordenó el pago de S/30 mil de reparación civil y el decomiso definitivo de la madera.

Tráfico de madera ocupa el cuarto lugar
El tráfico ilegal de productos forestales maderables registró 34 denuncias entre enero y agosto, según los datos difundidos sobre la estadística del Ministerio Público. Este delito comprende actividades como acopiar, almacenar, transportar o comercializar madera sin cumplir las condiciones exigidas por la normativa.
La Fiscalía también ha reportado condenas por este tipo de delitos en el ámbito de La Convención. En abril, por ejemplo, se obtuvo una sentencia contra una persona que almacenaba madera de origen ilegal en Manitea; en otro caso se decomisaron 269 piezas de madera aserrada, equivalentes a 14.32 metros cúbicos.

Los casos ambientales vuelven a crecer
La evolución de los últimos años muestra que las denuncias ambientales no mantienen una trayectoria uniforme. Según la información difundida a partir de los registros del Ministerio Público, Cusco llegó a 538 denuncias en 2022. Después los casos disminuyeron y posteriormente volvieron a aumentar: en 2025 se registraron 447 denuncias.
El incremento de 2026 debe interpretarse con cuidado porque los 305 casos corresponden únicamente al periodo enero-agosto y todavía no representan el cierre anual.
Para Erick Chuquitapa, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), la persistencia de estos delitos puede tener consecuencias sobre actividades económicas que dependen directamente de los recursos naturales, como la agricultura, la ganadería y el turismo. También señaló que la contaminación del agua, el deterioro del suelo y la pérdida de bosques pueden afectar los ingresos de las poblaciones que dependen de estos recursos.
Dato
La legislación penal también contempla delitos relacionados con el financiamiento de la minería ilegal, el transporte de insumos químicos y los actos preparatorios vinculados a esta actividad.








