
La Gerencia Regional de Salud amplió sus acciones para cerrar brechas de vacunación.
El brote de sarampión en Cusco entró en una nueva etapa. La Gerencia Regional de Salud (Geresa) confirmó 89 casos y advirtió que el virus ya no circula únicamente entre personas que llegaron desde otras regiones, sino que comenzó a transmitirse entre residentes de la propia región.
Alex Jaramillo Corrales, director ejecutivo de Inteligencia Sanitaria de la Geresa Cusco, informó que 14 de los casos están relacionados a personas procedentes de Madre de Dios y Puno. Los demás corresponden a residentes de Cusco, una situación que evidencia la circulación del virus dentro del territorio regional.
La transmisión comunitaria fue identificada en cinco provincias: Cusco, La Convención, Quispicanchi, Paucartambo y Chumbivilcas. Esto modifica el escenario inicial del brote, porque la intervención sanitaria ya no se limita a rastrear los contactos de casos considerados importados. Con el virus circulando entre residentes, las autoridades intensificaron la búsqueda de nuevos casos y ampliaron las acciones de vacunación para reducir la cantidad de personas susceptibles.

Brote llega a universidad
La expansión del virus también alcanzó espacios de concentración de jóvenes. La Universidad Continental, sede Cusco, suspendió temporalmente sus clases presenciales luego de detectarse un caso confirmado de sarampión dentro de su campus.
La medida comenzó el lunes 7 de septiembre a las 2:00 p. m. y está prevista inicialmente hasta el viernes 11 de septiembre. Durante este periodo, las actividades académicas fueron trasladadas a la modalidad virtual, mientras que las evaluaciones que no puedan desarrollarse de manera remota podrían ser reprogramadas.
Hay que precisar que la suspensión fue adoptada como medida preventiva mientras se realizan las acciones sanitarias pertinentes y se evalúa la situación entre las personas que pudieron haber estado expuestas.
La confirmación de transmisión comunitaria también llevó a modificar la estrategia sanitaria. En una primera etapa, las brigadas aplicaban el denominado bloqueo, que consiste en vacunar alrededor de un caso confirmado y a sus contactos. Ahora la intervención busca avanzar hacia un barrido de vacunación, con una cobertura más amplia de la población que presenta brechas en su esquema de inmunización.
La prioridad está puesta en niños y escolares que no cuentan con las dosis correspondientes, pero también en jóvenes. Según la Geresa, se prestará especial atención al grupo de 18 a 24 años, debido a la presencia de personas susceptibles dentro de este rango de edad.

Emergencia continúa
La situación ocurre mientras Cusco permanece comprendido en la emergencia sanitaria nacional declarada por el Ministerio de Salud (Minsa) debido al brote de sarampión. La medida fue declarada inicialmente en mayo por 90 días y posteriormente prorrogada por otros 90 días desde el 15 de agosto, ante las brechas de vacunación y el riesgo de una mayor propagación del virus.
El Ministerio de Salud también había advertido sobre el riesgo de diseminación debido a la existencia de personas susceptibles y coberturas de vacunación inferiores al 95 %, porcentaje considerado necesario para mantener una protección adecuada de la población.
Requieren hospitalización
Hay que precisar que de los 89 casos confirmados en Cusco, 18 pacientes requirieron hospitalización. Entre ellos hubo adolescentes, jóvenes y niños. Según la autoridad sanitaria, todos fueron dados de alta.
El sarampión puede ocasionar complicaciones, especialmente en personas vulnerables. Por ello, la respuesta sanitaria se concentra ahora en dos frentes: detectar rápidamente nuevos contagios y cerrar las brechas de vacunación.
Dato
Perú se encuentra en emergencia sanitaria por brote de sarampión, la cual fue prorrogada oficialmente por el Minsa por 90 días adicionales desde de agosto de 2026.







