
Coracora fue una de las localidades donde el movimiento fue sentido con mayor intensidad.
El sismo de magnitud 7,2 registrado este jueves 20 de agosto en Ayacucho activó los protocolos de emergencia en varias regiones del sur del país. El movimiento ocurrió a las 13:00 horas y tuvo su epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, a una profundidad de 108 kilómetros, según el Instituto Geofísico del Perú (IGP). En Coracora alcanzó una intensidad de III-IV.
La profundidad del movimiento permitió que la energía sísmica se propagara a una amplia zona del sur peruano. El temblor fue percibido en Ayacucho, Ica, Arequipa, Cusco, Apurímac e, incluso, en Lima, aunque con diferentes niveles de intensidad. En la provincia de Parinacochas y sectores cercanos al epicentro fue sentido con mayor fuerza.

Aunque las primeras evaluaciones descartaron víctimas mortales y no reportaron una afectación generalizada a la población, durante la tarde comenzaron a aparecer reportes de daños materiales en distintos puntos de Ayacucho y Cusco. El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), general Luis Vásquez, informó que los equipos especializados continuaban desplazándose hacia las zonas más alejadas para verificar los reportes preliminares.
Epicentro
En Ayacucho, se identificaron afectaciones en tres establecimientos de salud. En Puquio, provincia de Lucanas, se reportaron 12 viviendas afectadas y una posta de salud. En Coracora, además del movimiento fuerte y los desprendimientos de rocas y tierra registrados en los cerros, dos personas resultaron lesionadas durante la evacuación.

También se reportaron daños en viviendas de 18 centros poblados de Upahuacho. En el distrito de San Pedro se informó de afectaciones en dos viviendas y un colegio. Los reportes todavía se encontraban en proceso de validación al cierre de los primeros balances.
La situación preocupa especialmente en las zonas rurales de Parinacochas, donde predominan edificaciones de adobe y calamina. El alcalde provincial de Parinacochas, Johnny Reyes Anampa, pidió apoyo de los gobiernos nacional y regional y señaló que brigadas y equipos multisectoriales se desplazan hacia las zonas del norte de Coracora para verificar los daños.

Cusco e Ica
La situación también alcanzó a Cusco. Según Indeci, se registraron afectaciones en el Hospital Regional y la sede del Poder Judicial, mientras que en Pichari, provincia de La Convención, un establecimiento de salud presentó daños. La evaluación continúa para determinar la magnitud real de las afectaciones.

El movimiento fue percibido con diferente intensidad fuera de Ayacucho. El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) informó que se sintió fuerte en Coracora, Chumpi, Coronel Castañeda, Pacapausa, Pullo, Puyusca, San Francisco de Ravavayco y Upahuacho, en Parinacochas, además de Nazca, en Ica. Fue percibido de manera moderada en Ica y Pisco, y de forma leve en localidades de Apurímac y Moquegua.

En Ica, la Dirección Regional de Educación dispuso la suspensión de las clases de los turnos tarde y noche y de las actividades en institutos superiores, como medida preventiva ante la posibilidad de réplicas y mientras se evalúa la infraestructura educativa. Durante el movimiento, estudiantes evacuaron hacia los patios y posteriormente fueron autorizados a retornar a sus hogares.

En Coracora, la Policía Nacional desplegó patrullajes preventivos para verificar posibles daños y brindar apoyo a la población. Mientras tanto, los equipos de primera respuesta mantienen el monitoreo de las zonas vulnerables.
Hasta el balance difundido durante la tarde, no se había reportado un número significativo de víctimas, pero sí daños materiales puntuales que deberán ser confirmados mediante las evaluaciones de campo. Indeci informó que sus brigadas GIRED se encontraban desplazándose hacia centros poblados con dificultades de comunicación.
El Gobierno Regional de Ayacucho también mantiene activo su sistema de monitoreo y cuenta con un almacén adelantado en Coracora para disponer de ayuda humanitaria en caso de que los reportes de daños requieran asistencia.
Un sismo profundo
La profundidad de 108 kilómetros ayuda a explicar por qué el movimiento pudo sentirse en un amplio territorio sin que, inicialmente, se observara un nivel de destrucción proporcional a su magnitud. Los daños de un sismo no dependen únicamente de la magnitud, sino también de la profundidad, la distancia al epicentro, las características del suelo y la vulnerabilidad de las edificaciones.
El IGP recordó además que la actividad sísmica forma parte de la dinámica permanente del territorio peruano, debido principalmente a la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana. El jefe del IGP, Hernando Tavera, señaló que durante 2026 se habían registrado cerca de 570 sismos, cifra que no permite predecir la ocurrencia de un terremoto futuro.
Por ahora, las autoridades mantienen la vigilancia y recomiendan a la población conservar la calma, identificar zonas seguras y tener lista una mochila de emergencia. El balance de daños permanece en actualización, especialmente en los centros poblados rurales de Parinacochas.
Dato
El IGP es el organismo oficial encargado de la información sísmica en el Perú y advierte que los sismos no pueden predecirse.






