
Debido al temor por las réplicas, las familias pasaron la noche a la intemperie.
Un sismo de magnitud 5,1 con una profundidad de 24 km sacudió la región Junín la noche del sábado 18 de julio. El epicentro se ubicó en el distrito de Chongos Bajo. La emergencia dejó seis personas fallecidas, más de 21 heridos y alrededor de 300 damnificados, según el reporte de las autoridades.
Las zonas más afectadas registraron el colapso de viviendas de adobe y quincha. También hubo daños en carreteras y edificaciones públicas. La histórica iglesia de Canicruz sufrió serias afectaciones tras el movimiento telúrico. Mientras que muchas familias pasaron la noche en espacios abiertos por temor a nuevas réplicas.

Ayuda
Bomberos, policías, militares y brigadas de salud fueron desplegados desde las primeras horas. Más de 250 efectivos de la Policía Nacional y 50 bomberos participan en las labores de búsqueda y rescate. En tanto, el Gobierno Regional de Junín al mando de Zósimo Cárdenas Muje, entregó carpas, colchones, camas y frazadas para atender a los damnificados. Además, el aeropuerto de Jauja fue habilitado como puente aéreo para el traslado de ayuda humanitaria.
Por su parte, el presidente del Instituto Geofísico del Perú, Hernando Tavera, explicó la razón de la gravedad de los daños. “El nivel de sacudimiento del suelo ha sido bastante intenso, pero los daños observados corresponden, en gran medida, a viviendas precarias que afectaron a la población”, señaló.
En ese sentido, el titular de la Presidencia del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, anunció que inició el proceso para declarar el estado de emergencia en la zona. También evalúa la entrega de bonos para las familias afectadas. Mientras tanto, continúan las labores de remoción de escombros y la búsqueda de posibles sobrevivientes.
CIFRA
Más de 250 policías y 50 bomberos fueron movilizados tras el sismo.






