El gol de Yoane Wissa ante Portugal no solo significó el primer tanto de República Democrática del Congo en un Mundial, sino también el fin de una espera de más de 52 años que quedó registrada en la historia del fútbol.
La República Democrática del Congo protagonizó uno de los momentos más emotivos de la primera jornada del Mundial 2026. En su debut en la competición, la selección africana logró rescatar un empate transitorio frente a Portugal gracias a un gol de Yoane Wissa, una anotación que trascendió el resultado y quedó grabada en la historia de las Copas del Mundo. El tanto significó el primero de toda la historia del país en un Mundial y puso fin a una increíble sequía de 52 años y 3 días sin celebrar una anotación en la máxima cita del fútbol.
Más allá de la dificultad del rival, el encuentro representaba una oportunidad histórica para el conjunto africano. Portugal aparecía como favorito, impulsado por una plantilla repleta de figuras internacionales, pero los congoleños mostraron personalidad y determinación para competir de igual a igual.
La emoción llegó cuando Yoane Wissa encontró el camino al gol y desató la celebración de todo un país. No se trató de una anotación cualquiera. Ese remate puso fin a una de las rachas más largas y curiosas de la historia de los Mundiales.
Para comprender la magnitud del acontecimiento, es necesario retroceder más de medio siglo. La primera participación mundialista de la nación africana ocurrió el 14 de junio de 1974 en Alemania Occidental, cuando competía bajo el nombre de Zaire. Aquella selección disputó tres partidos en la fase de grupos y no logró convertir ningún gol.
Desde entonces, el país tuvo que esperar décadas para volver a clasificarse a una Copa del Mundo. La ausencia prolongada impidió que pudiera romper aquella marca negativa, que se mantuvo intacta durante generaciones enteras de futbolistas y aficionados.
Finalmente, el Mundial 2026 se convirtió en el escenario perfecto para terminar con esa pesada carga histórica. El grito de gol de Wissa no solo significó una alegría deportiva, sino también una reivindicación para un país que llevaba más de medio siglo esperando un momento como este.
La estadística coloca ahora a la República Democrática del Congo en el segundo lugar de las selecciones que más tiempo tardaron en marcar su primer gol en una Copa del Mundo. El primer puesto sigue perteneciendo a Bolivia, que debió esperar 63 años entre su debut en Uruguay 1930 y su primer tanto mundialista conseguido en Estados Unidos 1994.

Aunque el resultado final frente a Portugal pueda quedar en segundo plano con el paso de los años, el nombre de Yoane Wissa permanecerá para siempre en los libros de historia. Su gol representó el final de una espera interminable y abrió una nueva página para el fútbol congoleño en la máxima competición internacional.
Dato :
República Democrática del Congo puso fin a una sequía de 52 años y 3 días sin marcar en los Mundiales. Solo Bolivia tuvo que esperar más tiempo para anotar su primer gol mundialista: 63 años entre 1930 y 1994.









