El uso de cigarrillos electrónicos entre escolares peruanos ya supera al consumo de tabaco convencional, según estudios recientes de DEVIDA. Especialistas advierten graves riesgos pulmonares, cardiovasculares y una peligrosa falsa percepción de seguridad entre adolescentes y jóvenes.
El consumo de cigarrillos electrónicos entre adolescentes peruanos se ha convertido en una nueva preocupación para las autoridades sanitarias del país. Estudios recientes de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA) revelan que el vapeo ya superó al cigarrillo convencional entre escolares, marcando un cambio en los hábitos de consumo de nicotina en menores de edad.
La situación cobra mayor relevancia en el contexto del Día Mundial Sin Tabaco, mientras cifras del Ministerio de Salud indican que el 22% de las muertes anuales en el Perú están relacionadas con enfermedades derivadas del consumo de tabaco.
El Dr. Gerardo Ronceros, especialista de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Privada del Norte, alertó sobre la falsa idea de que los vapeadores representan una alternativa “menos dañina” para la salud.
“Muchos adolescentes empiezan a vapear creyendo que es inofensivo. Sin embargo, están exponiendo sus pulmones a sustancias químicas tóxicas y metales pesados que pueden causar daños irreversibles”, explicó el especialista.
Según detalló, los cigarrillos electrónicos contienen componentes como níquel, estaño y plomo, elementos que afectan directamente la capacidad pulmonar y aumentan el riesgo de enfermedades respiratorias crónicas. Además, algunos dispositivos presentan niveles de nicotina superiores a los de un cigarro tradicional, provocando una dependencia física y psicológica más intensa en los consumidores jóvenes.
Ronceros también advirtió sobre los efectos cardiovasculares del vapeo. La nicotina incrementa la presión arterial y acelera la frecuencia cardíaca, elevando el riesgo de sufrir infartos y accidentes cerebrovasculares incluso en menores de 40 años.
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es la exposición indirecta al vapor expulsado por estos dispositivos. El médico aclaró que no se trata únicamente de “vapor de agua”, sino de un aerosol con sustancias químicas perjudiciales para quienes rodean al consumidor, especialmente niños y adultos mayores.
“El pulmón humano no está diseñado para inhalar sustancias químicas ajenas al aire puro. El daño acumulativo del tabaco continúa siendo una de las principales causas de muerte prevenible”, sostuvo.
DATO: Más de 208 mil escolares peruanos entre 12 y 21 años ya han probado vapeadores, mientras que el 10,8% de estudiantes de secundaria reconoció haber consumido cigarrillos electrónicos.









